En pleno cierre del estrecho de Ormuz, la demanda insatisfecha de gas licuado de petróleo (GLP) abre nuevos mercados para Argentina. Las proyecciones para 2026 arrojan una producción total de 3,45 millones de toneladas, por encima de los 2,16 millones de toneladas del año pasado.
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El consumo doméstico de GLP asciende a 1,3 millones de toneladas, lo que deja un margen apreciable para las exportaciones. Actualmente, el 46% de la población argentina depende del gas en garrafa para sus necesidades de cocina y calefacción. Esta dependencia es crítica en zonas sin acceso a la red de gas natural.

El gas licuado de petróleo: un mercado en pleno crecimiento
El GLP es la mezcla de gases, compuesta principalmente por butano y propano, que se obtienen de la refinación del petróleo y del procesamiento del gas natural. Es considerado un combustible de transición, ya que reduce notablemente las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). También es señalado como la alternativa ideal para combatir la “pobreza energética”, es decir, la incapacidad para satisfacer las necesidades básicas asociadas con el acceso a la energía en condiciones de asequibilidad, seguridad y sostenibilidad.
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De acuerdo con un informe de la consultora Mordor Intelligence, la demanda mundial crecerá en los próximos cinco años, cuando el valor total del mercado pasará de 155.890 a 203.940 millones de dólares. Entre los factores de este incremento, menciona “el crecimiento de las materias primas petroquímicas asiáticas, los programas de cocina rural a gran escala en India e Indonesia, y la continua sustitución de combustibles con alto contenido de azufre”.

En cuanto a las exportaciones argentinas, que en 2025 ascendieron a 1,6 millones de toneladas,el principal destino fue Brasil, que compró cerca de 500.000 toneladas. Esta demanda podría incrementarse a partir de la implementación del programa “Gás do Povo”, lanzado por el gobierno de Lula en octubre del año pasado con el objetivo de garantizar el acceso de la población más vulnerable al gas de cocina (garrafas de GLP).
La mayor novedad, en pleno conflicto en Medio Oriente, llegó por el lado de la India, segundo mayor importador y consumidor mundial. En el primer trimestre de 2026, Argentina despachó al país asiático 50.000 toneladas de GLP, más del doble de las 22.000 toneladas comercializadas en ese mercado en todo 2025.

Argentina: nuevas inversiones en GLP para aumentar la oferta
En este escenario, Transportadora de Gas del Sur (TGS) anunció inversiones por 3000 millones de dólares para incrementar la producción y exportaciones de líquidos de gas natural, entre ellos el GLP, a partir del boom de Vaca Muerta.
Con la nueva planta de procesamiento en Tratayén (Neuquén), TGS producirá 2,7 millones de toneladas anuales. Serán transportadas por un poliducto de 573 kilómetros a una planta de fraccionamiento y una nueva terminal de exportación en el complejo portuario de Bahía Blanca. La empresa espera generar un volumen de ventas al exterior de 1200 millones de dólares anuales.
Por su parte, la Compañía Mega presentó, en el marco del Régimen de Incentivos a Grandes Inversiones (RIGI), una iniciativa por más de 300 millones de dólares. El objetivo es incorporar, también en Bahía Blanca, más de 500.000 toneladas anuales adicionales de producción de líquidos de gas natural.




