Venezuela necesita inversiones millonarias para recuperar su producción de petróleo. Específicamente, para volver a los 3 millones de barriles diarios que producía antes de 2010, se necesitarían al menos 15 años. Un clima de negocios estable y la reestructuración de la estatal PDVSA son condiciones necesarias, pero no suficientes para lograr ese objetivo, según estima la consultora Rystad Energy.
El informe baraja la hipótesis de 183.000 millones de dólares de inversión entre 2026 y 2040. Es decir, unos 12.000 millones anuales. “Solo podría ser financiado por compañías petroleras internacionales”, afirma el relevamiento, titulado Venezuela’s long road back (“El largo camino de regreso de Venezuela”).
- Te puede interesar: Trump y el factor Venezuela: de la influencia china a la disputa geopolítica en la región

Petróleo venezolano: un escenario realista en el corto plazo
En lo inmediato, Rystad estima que el país podría aumentar su producción en unos 300.000 a 350.000 barriles diarios, en 24 meses, lo que permitiría alcanzar 1,4 millones de barriles diarios en 2028. Según cifras oficiales de 2025, antes del bloqueo estadounidense, la producción venezolana se ubicaba en 1,08 millones promedio.
Para lograr este modesto objetivo, el sector petrolero necesitará, según la consultora, “una combinación de workovers (reacondicionamiento de los pozos), reparación de la infraestructura e inversiones en el upstream de ciclo corto”. Para alcanzarlo, el reporte privado estima una inversión total de 14.000 millones en los próximos dos años.

A su vez, para superar los 1,4 millones y acercarse a los 2 millones de barriles diarios a comienzos de la próxima década, sería necesaria una inyección adicional de 41.000 millones de dólares. El escenario más factible, según la consultora, es la expansión de Petropiar, la empresa mixta entre PDVSA y Chevron que opera en la Faja del Orinoco.
Venezuela: el objetivo de máxima y las condiciones de mercado necesarias
“Superar 2 millones de barriles diarios en la década de 2030 será aún más exigente”, sostiene Rystad. Para lograrlo, se deberían invertir 75.000 millones de dólares adicionales.
De acuerdo a las tecnologías y los costos de servicios asociados, en la actualidad, el 60% de esas inversiones deberían estar asociadas a proyectos que requieren condiciones estables del mercado y un barril de petróleo por encima de los 80 dólares.

En ese sentido, la consultora hace un matiz. “Con las actuales condiciones del mercado global del crudo, con un shale estadounidense resiliente, una persistente capacidad adicional de producción de la OPEP y un robusto crecimiento de Guyana y otras regiones, hay muy poco espacio para una producción adicional de 2 millones de barriles diarios adicionales desde Venezuela hasta la segunda mitad de la década de 2030”.
- Te puede interesar: Estados Unidos vs. Venezuela: el rol de Rusia y China en el arsenal militar de Caracas
¿Cómo podrían superarse estos obstáculos? Rystad Energy deja abierta una posibilidad: “La curva de aprendizaje y el acceso a tecnología moderna podrían reducir los precios de equilibrio (breakeven) en el futuro”.
En definitiva, la cima a escalar sigue siendo muy alta para Venezuela y, aun en las condiciones más favorables del mercado, recién en 2040 el país podría volver a los niveles de producción que alcanzó hace más de una década.




