Un uniforme que aleja al mosquito del dengue. Un dron que no se pierde aunque le bloqueen el GPS. Una clave de seguridad tan aleatoria que ni un espía podría predecirla. Esas fueron algunas de las ideas que se mostraron este martes 29 de septiembre en el Centro Cultural de la Ciencia (C3), en la Ciudad de Buenos Aires, durante la 6° Jornada de Innovación y Tecnología para la Defensa, dedicada esta vez a los nanomateriales y las tecnologías cuánticas.
- Te puede interesar: La única licenciatura en Ciberdefensa de la región es gratuita y se dicta en la UNDEF: cómo inscribirse y cuál es el plan de carrera
El encuentro, organizado por la Secretaría de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa, a cargo del licenciado Mario Katzenell, unió en una sola jornada a institutos, Fuerzas Armadas y empresas. El temario incluyó textiles inteligentes, protección ignífuga y balística, camuflajes multiespectrales, robótica aplicada, radiofrecuencia y comunicaciones cuánticas.
Un dato: en esta oportunidad, una de las oradoras -y responsable del cierre- será Adriana Baravalle, secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología del gobierno de Javier Milei.

Blindaje contra balas, mosquitos (y epidemias), el bloqueo de señal y el espionaje: si algo plantean desde la Secretaría de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa es que la supervivencia del soldado tiene que ser pensada como un sistema completo pero, fundamentalmente, que no es una cuestión de suerte, sino de tecnología.
De Malvinas a lo cuántico: la apuesta por una defensa con tecnología propia
El secretario de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa, Mario Katzenell, abrió la jornada con una idea central: la innovación en defensa ya no puede pensarse de forma aislaada.
Por eso, tras dar la bienvenida a las autoridades presentes a lo largo de la jornada y representantes de organismos como la Comisión Nacional de Energía Atómica, el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial, el Servicio Meteorológico Nacional y el Servicio de Hidrografía Naval, repasó el camino recorrido en materia tecnológica en el marco de las Fuerzas Armadas.

Cabe destacar que la Secretaría de Katzenell viene organizando periódicamente este tipo de encuentros y que, en ediciones anteriores, el ciclo abordó desde el aprendizaje táctico en el conflicto de Malvinas hasta los gemelos digitales, la simulación y las capacidades espaciales. La idea es doble: mantener actualizados a los efectivos y a los organismos castrenses, y a la vez pensar un futuro no tan lejano que requerirá el esfuerzo de todos.
Mario Katzenell: “Los hombres pasan, las instituciones perduran”
“Hoy damos un paso cuantitativo y cualitativo hacia la frontera misma del conocimiento”, planteó el funcionario al presentar los ejes de la jornada. El primero, nanomateriales, protección de vanguardia e ingeniería de firmas, apunta a soluciones de materiales aplicadas a la supervivencia y la integridad de los combatientes. Allí mencionó la protección balística multiamenaza con fibras de polietileno de ultra alto peso molecular y una tecnología de baterías con electrodos de litio microestructurados en 3D, que según dijo permitiría aumentar de forma notable la potencia de carga y la vida útil.

El segundo eje reúne las tecnologías cuánticas, la ciberseguridad y el cómputo en el borde, pensados como respuesta a las amenazas emergentes sobre la infraestructura crítica, los datos estratégicos y las comunicaciones del Estado. Entre los desarrollos que se profundizarían durante el día, Katzenell destacó la integración de generadores cuánticos de números aleatorios, una pieza clave para la seguridad de la información. El objetivo de gestión, resumió, es diseñar, desarrollar e integrar sistemas de tecnología soberana, articulando a la academia, el sector privado y el Estado para transformar el conocimiento científico en capacidad operativa real.
- Te puede interesar: Nuevo capítulo en el rearme militar de Argentina: fusiles, aviones F-16, tanques y el lanzamiento de un nanosatélite
Katzenell también admitió que el país tiene “muchísimas capacidades” en el ámbito civil, militar y de uso dual, pero que muchas veces están descoordinadas. Asimismo, reconoció que los institutos castrenses y las Fuerzas Armadas trabajaron aislados durante mucho tiempo y aseguró que el esfuerzo de su equipo es que eso no vuelva a ocurrir.
De hecho, adelantó que el año próximo se profundizará el trabajo puertas adentro, con cursos específicos y diplomaturas para las Fuerzas, y sostuvo que estos encuentros, aunque exploratorios, son un pilar para la coordinación. Cerró con una frase que resume su mensaje: “Los hombres pasan, las instituciones perduran”.

Textiles para proteger al soldado: una nueva línea de CITEDEF
Los primeros paneles de la jornada de Defensa estuvieron a cargo de las Fuerzas Armadas y de diferentes organismos de la órbita castrense.
Fue la investigadora del CONICET y miembro de CITEDEF, Paula González, quien presentó una investigación orientada al desarrollo de textiles repelentes contra el mosquito Aedes aegypti, vector del dengue, zika y chikungunya.
Según la especialista, los brotes registrados en los últimos años y la expansión territorial del mosquito plantean la necesidad de incorporar nuevas herramientas de prevención. En ese contexto, el proyecto busca desarrollar moléculas repelentes que puedan incorporarse a uniformes, mosquiteros y otros elementos del equipamiento, con el objetivo de ampliar la protección del personal militar expuesto a insectos durante operaciones, tareas de asistencia y permanencia en zonas donde existe riesgo de transmisión de enfermedades.

González señaló que la propuesta apunta a complementar, y no a reemplazar, los repelentes de uso tópico y otras medidas existentes. Uno de los desafíos es encontrar nuevos principios activos y formulaciones que puedan mantener su eficacia sobre los tejidos incluso después del uso, los lavados y el paso del tiempo. Para ello, el equipo de investigación trabaja desde 2019 en la identificación y caracterización de compuestos de origen vegetal, que luego son sometidos a ensayos biológicos y químicos.
Navegar sin GPS: sensores cuánticos pensados por el Ejército Argentino para no perder el rumbo
El coronel Gustavo Andrés Nemi, ingeniero en Informática, especialista en sistemas de control y subdirector de la Dirección de Investigación y Desarrollo del Ejército Argentino, presentó una iniciativa centrada en uno de los desafíos que plantea la operación de vehículos no tripulados en escenarios donde el posicionamiento satelital no está disponible.
El oficial explicó que, cuando un dron deja de recibir información de los satélites, ya no alcanza con su modelo matemático para estimar posición, velocidad y trayectoria: con el paso del tiempo, los pequeños errores de los sensores y del propio modelo se acumulan y generan una incertidumbre cada vez mayor. Para enfrentar ese problema, la investigación analiza la combinación de sensores inerciales, sistemas de visión, mediciones del campo magnético y gravitacional terrestre y referencias temporales, entre otras herramientas.

En ese punto aparecen los sensores cuánticos, capaces de realizar mediciones con una precisión superior a la de los sensores convencionales y, por lo tanto, reducir la incertidumbre en la estimación de la posición.
Nemi remarcó, sin embargo, que el objetivo no es depender de un único dispositivo, sino avanzar hacia la fusión de múltiples sensores junto con modelos matemáticos que permitan conocer y actualizar en cada instante el nivel de incertidumbre. El desafío, además, es llevar estas tecnologías al ámbito militar considerando factores como tamaño, peso, consumo energético y costo.
La meta final es que, ante una interrupción o bloqueo de la señal satelital, los vehículos no tripulados puedan mantener su navegación y continuar con la misión en lugar de perder el rumbo, descender o quedar fuera de operación.
CITEDEF apuesta por las tecnologías cuánticas
Por su parte, y en la semana en que CITEDEF lanzará el primer satélite del Ejército Argentino en un cohete de SpaceX, el doctor en Ciencias Físicas Miguel Larotonda, investigador del instituto, presentó los desarrollos que lleva adelante el Laboratorio de Óptica Cuántica en el campo de las comunicaciones y la sensórica cuántica.

Entre los proyectos expuestos se encuentra un generador cuántico de números aleatorios, diseñado para producir secuencias cuya aleatoriedad proviene de fenómenos físicos cuánticos y que pueden utilizarse en aplicaciones de seguridad y criptografía.
Otra de las líneas de trabajo está vinculada con la distribución cuántica de claves, una tecnología que permite establecer claves criptográficas entre un emisor y un receptor y detectar posibles intervenciones sobre el canal de comunicación.
Larotonda explicó que el equipo ya realizó ensayos y trabaja, además, en sistemas de comunicación cuántica entre satélites y estaciones terrestres, que requieren una precisión de apuntado superior a la de los sistemas de radiofrecuencia. El investigador también presentó avances en sensores cuánticos, basados en fenómenos de interferencia de fotones, que podrían utilizarse para incrementar la precisión de mediciones y desarrollar, entre otras aplicaciones, nuevos sistemas de navegación inercial.
Las empresas argentinas que buscan su lugar en materia de nanomateriales y tecnologías cuánticas para la Defensa
Cabe destacar que la jornada organizada por el Ministerio de Defensa continuará durante el transcurso del martes 29.
A diferencia de los primeros paneles, en el segundo momento del encuentro tendrán gran protagonismo las empresas vinculadas a los desarrollos en materia de nanomateriales y tecnologías cuánticas.
INVAP, Pix Art, Geotex, Biomaxx Argentina, Gen IA, Dynami, Nanonotek, MABB y la Fundación Argentina de Nanotecnología serán algunas de las firmas expositoras que presentarán sus desarrollos.




