Un avión Hércules C-130, matrícula TC-66 debió regresar a Buenos Aires tras detectar una falla que ponía en riesgo la misión: hacer un vuelo logístico hacia el norte de Europa. Una actividad que había sido previamente ordenada por el Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Fuerza Aérea que dirige el brigadier Gustavo Javier Valverde.
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El vuelo del Hércules, desde Buenos Aires a Dinamarca, contemplaba algunas paradas técnicas previas a llegar a destino: la primera, Natal, en el noroeste de Brasil. Sin embargo, tras despegar de la I Brigada Aérea de El Palomar, la tripulación de la Fuerza Aérea Argentina detectó una falla que los obligó a aterrizar en Brasil para, luego, regresar a Buenos Aires.

“Una novedad en uno de sus motores”: la palabra de la Fuerza Aérea
De acuerdo con el comunicado de la Fuerza Aérea Argentina, el Hércules TC-66 debió regresar a la I Brigada debido a la falla técnica reportada. “Presentó una novedad en uno de sus motores y no pudo dar continuidad a la trayectoria prevista”, declararon.
Asimismo, desde la institución castrense aclararon que la tripulación de la aeronave pudo detectar de manera inmediata el problema y, en consecuencia, aplicó los procedimientos operativos adecuados.
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Sobre el regreso a El Palomar, aclararon: “Aterrizó correctamente en la I Brigada Aérea, salvaguardando la seguridad de los efectivos y de la aeronave”. Allí, en la pista, un equipo de mantenimiento se hizo cargo del avión.

Soberanía argentina: los Hércules C-130 de la Fuerza Aérea
Se podría decir que, por la relevancia de la aeronave, la falla detectada repercute directamente en todo el sistema logístico aéreo de la defensa. Por ese motivo, el personal de la Fuerza Aérea está abocado a la revisión técnica para que el avión vuelva a estar operativo.
No sólo eso, opera de manera constante en una actividad clave en materia de soberanía: es el sistema de armas de las Fuerzas Armadas que asegura el puente aéreo -durante todo el año- hacia la Antártida. Es decir, este avión es una de las bases sobre las que se sostiene la presencia argentina en el continente blanco.
Fuerza Aérea: las características del Hércules C-130
Para entender el nivel de desarrollo que representa el Hércules C-130 en Argentina y en el mundo, vale recordar que se trata de una aeronave pensada tras las experiencias recogidas durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea: en ambos episodios bélicos quedó demostrada la necesidad de transporte para el sostenimiento logístico de las tropas y la posibilidad de efectuar lanzamientos aéreos.
Por eso, en la década del sesenta, cuando la Fuerza Aérea Argentina vio necesario modificar su flota de transporte, optó por aquella aeronave que lleva el nombre del héroe de la mitología griega. El detalle: Hércules se caracterizaba por su fuerza extraordinaria y valentía. Dos virtudes que, en líneas generales, describen a este sistema de armas.
En el presente, el C-130 tiene capacidades relacionadas a navegaciones tácticas, a búsqueda y salvamento, al lanzamiento de tropas y de carga, al reabastecimiento en vuelo y a la vigilancia y control del aeroespacio. Desde la Fuerza Aérea suelen explicar que, a la hora de pensar en la aeronave, hay que tener en cuenta que funciona como un sistema integral, ya que no es solo el avión, sino también todo lo que lo rodea, como la instrucción de las tripulaciones e, incluso, contar con los mecanismos de cargas y con las máquinas para moverlas.
Los Hércules C-130 y FAdeA
“Es una aeronave versátil y flexible en cuanto a su operación. Es por eso que, a pesar de los años, sigue siendo la punta de lanza de la aviación de transporte táctico en el mundo. Todos los países que tienen C-130 difícilmente cambien por otro modelo”, contó a DEF uno de los efectivos militares.
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Un dato: la tripulación del Hércules se conforma por los pilotos, el mecánico, el navegador y por los operadores de carga, todo sujeto a las directivas de la misión.
De hecho, a la hora de pensar en el sistema que rodea al Hércules, vale la pena destacar que la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) cuenta con los desarrollos necesarios para su modernización. Años atrás, fue la responsable de modernizarlos en pos de aumentar las capacidades, mejorar el desempeño de las máquinas y prolongar su vida útil (a partir de cambios en los sistemas de navegación y comunicaciones, alerta y vigilancia, búsqueda y rescate, visión nocturna, y otras actualizaciones, tales como la digitalización del sistema de indicación de combustible y el control electrónico de hélices).
Los Hércules C-130 en la Guerra de Malvinas: ¿qué fueron los vuelos locos?
Durante la Guerra de Malvinas, el Hércules fue una columna vertebral del sostenimiento logístico de las tropas. Por entonces, volaron desde el 2 de abril hasta el 13 de junio a las 23 horas (cuando despegó el último C-130). Es decir, hasta horas antes del cese del fuego.
Además, en la guerra realizaron los “vuelos locos”, una misión extra que, hasta los más expertos, califican de suicida: debían efectuar vuelos de exploración y reconocimiento lejano y, para lograrlo, optaron por volar al ras del agua (entre 10 y 15 metros sobre el nivel del mar) para evitar ser detectados por los radares enemigos. Una vez que llegaban al punto donde querían hacer la detección, ascendían el avión (al hacerlo, éste perdía velocidad; así que el mecánico a bordo se encargaba de ajustar la potencia para que pudiera alcanzar, rápidamente, los 10.000 pies).
Una vez arriba, el Hércules de la Fuerza Aérea encendía su sistema de detección: mientras ellos rastreaban a la flota británica, ésta también los podía identificar (y, en consecuencia, atacarlos). En resumen, para poder detectar, tenían que ser detectados. Era parte del riesgo.
Luego, cuando encontraban la ubicación de los buques enemigos, apagaban todo, reducían potencia y se volvían a tirar hacia el mar. Ese circuito lo hacían en varios puntos del Atlántico: se acercaban a la flota, subían, bajaban y repetían las maniobras.
Las tripulaciones de transporte lograron efectuar seis de estos vuelos. El último, matrícula TC-63, despegó el 1 de junio de 1982. Durante la misión, fue derribado al ser descubierto por una patrulla enemiga. Fallecieron sus siete tripulantes.




