Luego de la captura del líder chavista, comenzó un proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, después de siete años de distanciamiento.
La iniciativa apunta a que el país deje su actual condición de Estado asociado y pase a participar con derechos plenos en el principal esquema de integración de América del Sur.
Tras la captura de Nicolás Maduro, la asunción de Delcy Rodríguez y el acercamiento con Estados Unidos, el país atraviesa una etapa de transición con total incertidumbre.
La destitución de Padrino López pone fin a una etapa del gobierno venezolano, aunque su sucesor parece continuar la línea dura que caracterizó al régimen.
Tras ser suspendido del bloque en 2016, el país caribeño busca reincorporarse, pero enfrenta una serie de requisitos políticos y jurídicos que los países miembro evaluarán.
El Departamento de Estado formalizó dicha asignación, convirtiéndose en la novena agrupación de América Latina reconocida como narcocriminal, desde febrero del 2025.
El Departamento de Estado designará como organización terrorista a la agrupación criminal venezolana que tendría a Nicolás Maduro y Diosdado Cabello como sus principales líderes.