El presidente Bernardo Arévalo tomó la medida excepcional para combatir la violencia en las cárceles y afirmó que no cederá ante el chantaje de los mareros.
La violencia y el crimen organizado amenazan la convivencia y la propia democracia en la región. No hay soluciones mágicas. Debemos despojarnos de las ideas preconcebidas y diseñar una política integral que nos involucre a todos los latinoamericanos.