A pesar de la cercanía política entre ambos países, y según un informe de la inteligencia ucraniana, el flujo de capital chino muestra señales de trabas desde el inicio de la guerra.
La reorientación del modelo económico chino, que de un ciclo de crecimiento basado en el aumento extraordinario de las exportaciones e inversiones, ha pasado a centrarse en el consumo interno, tendrá un impacto innegable en nuestro continente. Repasamos en este informe el proceso de transición en el que se encuentra inmerso el gigante asiático y sus repercusiones a nivel global y regional.