El plan militar del gobierno de Benjamin Netanyahu apunta a neutralizar la amenaza terrorista de Hezbollah apostada en el límite fronterizo con Israel.
En una conferencia en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), el titular de la Unidad Fiscal para la Investigación de la Causa AMIA se refirió a las implicancias del juicio en ausencia y repasó las pruebas que incriminan a Hezbollah y al régimen iraní en el atentado del 18 de julio de 1994.
La cúpula de la organización terrorista libanesa se encuentra diezmada tras los diversos ataques del ejército israelí y sus operaciones en Medio Oriente están repletas de incógnitas.
A partir de una interferencia en la cadena de suministro de estos dispositivos, se introdujo un explosivo en los aparatos comprados por el grupo terrorista libanés.
Hezbollah cree que el Mossad hackeó el sistema de comunicación de dispositivos de telecomunicaciones que reciben mensajes cortos y denuncia que Israel causó la explosión que portaban los militantes del grupo terrorista.
El ataque de Hezbollah a los Altos del Golán provocó la represalia israelí y la eliminación de un alto mando del grupo terrorista libanés. La situación en Medio Oriente podría terminar en los escenarios más temidos: una gran guerra regional o un enfrentamiento directo entre EE. UU. e Irán.