La generación de imágenes falsas y sexualizadas sin consentimiento puso a la IA de xAI en la mira de gobiernos como Reino Unido e Italia, que exigen límites más estrictos y responsabilidades claras.
El magnate tecnológico busca corregir lo que considera sesgos ideológicos y errores de Wikipedia, ofreciendo una alternativa más actualizada, veloz y mediada por IA, aunque el proyecto despierta dudas sobre neutralidad y transparencia.