Transcurridos 10 años de la firma de la paz en Colombia, el país enfrenta el repunte de los grupos armados y el giro hacia la política de sometimiento del gobierno de Abelardo De la Espriella.
Este descubrimiento no sólo reveló la magnitud del trabajo de las activistas, sino que se conecta con una crisis más amplia, la de un país que ve caer su natalidad año tras año.
Un informe alerta sobre la actividad de grupos criminales brasileños, asociados con las disidencias de la guerrilla colombiana y productores de droga peruanos.
Según diversos informes de organismos internacionales e información de la Policía Nacional, el delito evolucionó de forma alarmante en Colombia en la última década.
La colusión entre gobiernos autoritarios y estructuras del crimen organizado transnacional es un fenómeno que corroe las instituciones democráticas y que debe ser enfrentado con decisión política, patriotismo y valentía.