Un grupo que se identifica como el Black Panther Party for Self-Defense reapareció en Filadelfia y otras ciudades de Estados Unidos, portando armas y organizando protestas en medio de la creciente tensión por las redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y varios tiroteos fatales en Minnesota.
- Te puede interesar: Estados Unidos vs. Groenlandia: los cuatro pilares del preacuerdo para poner fin a la crisis
Estados Unidos: tensión en Minneapolis y protestas contra el ICE
En las últimas semanas, se intensificaron las marchas y protestas en ciudades como Minneapolis, una importante ciudad dentro del estado de Minnesota, tras el tiroteo mortal de una mujer por parte de un agente del ICE, un incidente que reavivó el rechazo contra las operaciones de la agencia.
A este caso se le suma la muerte de Alex Pretti, enfermero de cuidados intensivos en el Centro Médico de Asuntos de Veteranos de Minneapolis, mientras era detenido por agentes federales en medio de redadas en la misma ciudad.

Estos dos casos generaron movilizaciones continuas, cadenas humanas, concentraciones y redes comunitarias de defensa y apoyo ante la presencia de agentes federales y las denuncias de detenciones y agresiones en vecindarios con población inmigrante.
- Te puede interesar: Inmigración en Estados Unidos: quiénes son los 9 argentinos en la lista “Lo peor de lo peor” del ICE
Polémica por la reaparición de los Black Panther
En este escenario convulso, un grupo que se hace llamar el Black Panther Party for Self-Defense se hizo visible en manifestaciones, especialmente en Filadelfia, portando rifles y chalecos, y denunciando lo que consideran una violencia estatal contra inmigrantes y comunidades marginadas.
Los integrantes del colectivo aseguran tener decenas de miembros y combinaron su presencia armada con actividades comunitarias, como despensas de alimentos y apoyo a familias afectadas por la crisis social.
Este grupo rememora la lucha de los Black Panther originales, una organización dentro del movimiento político Poder Negro con programas de supervivencia y confrontación a las instituciones, y que fue objeto de persecución por parte del FBI entre los años ´60 y ´70.

Sin embargo, a pesar de evocar símbolos y tácticas del histórico movimiento, miembros originales y descendientes rechazaron la legitimidad de esta nueva ramificación y señalaron que no representa la continuidad de la fuerza.
Esto pone en evidencia que, si bien el resurgimiento de grupos con esa estética y nombre puede tener impacto visible en las calles, no todos los segmentos del activismo panafricanista respaldan sus métodos ni su uso del legado del partido original.
Los integrantes de esta nueva agrupación sostienen que su presencia armada frente a acciones del ICE se ajusta a los derechos constitucionales estadounidenses, especialmente al derecho a portar armas como forma de “autodefensa comunitaria”.
No obstante, el hecho de marchar con rifles y chalecos generó debates sobre límites legales, seguridad pública y provocación de enfrentamientos con las fuerzas del orden, en un país con leyes sobre armas particularmente complejas y un alto nivel de polarización política.
En cualquier caso, el resurgimiento del Black Panther Party for Self-Defense en el contexto de las protestas contra el ICE refleja el impacto de la crisis social y política en Estados Unidos, atravesada por la política migratoria de Donald Trump y su controversial aplicación en ciudades como Minneapolis.




