El presidente de Paraguay, Santiago Peña, firmó un decreto que habilita el uso de elementos de combate de las Fuerzas Armadas en la Región Oriental, en respuesta a la reaparición del grupo armado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
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Paraguay desplegará fuerzas militares en tareas de seguridad
El gobierno de Paraguay dispuso el empleo de elementos de combate de las Fuerzas Armadas en operaciones de defensa interna dentro de la Región Oriental del país. La decisión fue formalizada mediante el decreto N.º 5.554 firmado el 25 de febrero por el presidente Santiago Peña.
Según la normativa, el objetivo es restablecer y reforzar las condiciones de seguridad interna, así como prevenir la actuación de grupos vinculados al crimen organizado transnacional, el terrorismo y delitos conexos.

La medida se produce tras nuevas apariciones del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), organización considerada terrorista por las autoridades.
El decreto delimita el empleo militar al territorio de la Región Oriental, incluidos ríos fronterizos, con el propósito de debilitar las bases operativas y logísticas de estas organizaciones.
La disposición otorga al Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI) la potestad de organizar y ejecutar las acciones necesarias en las zonas norte y sur de la región. Además, ordena que todos los organismos del Poder Ejecutivo en el área afectada colaboren sin restricciones con la estructura operativa.
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Qué se sabe del Ejército del Pueblo Paraguayo
El Ejército del Pueblo Paraguayo es un grupo armado insurgente activo principalmente en el norte de Paraguay. Las autoridades locales lo consideran una organización terrorista vinculada a secuestros, extorsión y ataques contra fuerzas de seguridad.
El EPP surgió oficialmente en 2008, aunque sus raíces se remontan a movimientos de izquierda radical de la década de 1990. Su núcleo fundador estuvo integrado por militantes que combinaban ideología marxista-leninista con prácticas de guerrilla rural, fenómeno que compartieron otros países de la región como Colombia y Perú.

Desde entonces, el grupo centró sus operaciones en los departamentos de Concepción, San Pedro y Amambay, zonas rurales con baja presencia estatal. Se le atribuyen secuestros extorsivos de alto perfil. ataques a fuerzas militares y policiales, quema de maquinaria y estancias, y el cobro de “impuestos revolucionarios” a productores rurales.
Uno de los casos más emblemáticos fue el secuestro en 2020 del exvicepresidente Óscar Denis, quien permanece desaparecido.
Pese al bajo perfil de la organización, la capacidad del Ejército del Pueblo Paraguayo para la reaparición esporádica y su presencia en el norte de Paraguay lo constituyen como la principal amenaza insurgente a nivel nacional. El decreto N.º 5.554 firmado por el presidente Santiago Peña apunta a darle mejores recursos a las Fuerzas Armadas para afrontar los desafíos de seguridad interna y lucha contra el crimen organizado.




