En un año marcado por las intervenciones extranjeras en Venezuela e Irán, Estados Unidos lanzó una nueva advertencia a Latinoamérica. El secretario del Departamento de Guerra, Pete Hegseth, amenazó con operaciones militares y encendió las alarmas regionales.
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Estados Unidos advirtió que podría realizar operaciones en Latinoamérica
En la Conferencia Anticarteles de las Américas, encabezada por Pete Hegseth, Washington puso presión a los países latinoamericanos para obtener resultados en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.
Estados Unidos advirtió que se está preparado para lanzar operaciones militares contra los cárteles del narcotráfico, incluso sin el respaldo de gobiernos de la región, en una señal de endurecimiento de su estrategia contra el crimen organizado transnacional.

El secretario del Departamento de Guerra instó a los gobiernos latinoamericanos a “ir a la ofensiva” contra las redes del narcotráfico, a las que Washington considera organizaciones cercanas al “narcoterrorismo”.
“Estados Unidos está preparado para abordar estas amenazas e ir solo a la ofensiva si es necesario”, afirmó el funcionario, aunque subrayó que la preferencia de Washington es actuar junto a aliados y socios regionales.
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Una respuesta militar contra el narcotráfico
Las declaraciones de Pete Hegseth reflejan la continuidad en el enfoque estadounidense frente al narcotráfico en el hemisferio occidental. La Casa Blanca sostiene que los cárteles sólo pueden ser derrotados mediante el uso del poder militar.
En los últimos meses, Donald Trump incrementó la presión sobre las organizaciones criminales latinoamericanas, a través de operaciones navales y militares contra redes de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico.

El reciente encuentro en Miami reunió a representantes militares y de seguridad de varios países de la región, aunque destacó la ausencia de delegaciones de naciones centrales en la lucha contra el narcotráfico, como México, Colombia y Brasil.
Pese a la falta de debate con países claves, desde Washington recalcaron que el narcotráfico representa una amenaza directa para la seguridad nacional estadounidense, especialmente por el flujo de drogas como el fentanilo hacia su territorio.
En este contexto marcado por la decidida intervención extranjera, la advertencia a Latinoamérica refuerza la presión de Estados Unidos para que los países de la región adopten estrategias más duras contra las redes de narcoterrorismo que operan a escala transnacional.




