Los incendios forestales en la localidad de Cholila, provincia de Chubut, se expanden con rapidez y arrasan con todo a su paso. Ahora, tres focos activos rodean una zona poblada que quedó en el medio del fuego. La situación es alarmante y obligó a las autoridades a tomar medidas extremas para combatir las llamas.
Cholila es una localidad del departamento Cushamen, situada en el valle del mismo nombre en cercanías del parque nacional Los Alerces dentro de la Patagonia argentina. Cuenta con alrededor de 2.800 habitantes, que están en alerta y siguen minuto a minuto la trayectoria de los incendios.
La catástrofe ambiental que golpea a la provincia hace más de un mes y medio ya arrasó más de 40.000 hectáreas entre el Parque Nacional Los Alerces y Epuyén, mientras el fuego rodea la localidad de Cholila.
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Actualmente, las condiciones climáticas extremas complican las tareas de contención, con altas temperaturas y fuertes ráfagas de viento que expanden los focos de incendios en Chubut.
Incendios en Chubut: la situación alarmante de Cholila
Según los últimos informes, el voraz incendio avanzó con un frente de llamas que en algunos tramos alcanzó alturas de hasta 60 metros, obligando a vecinos y brigadistas a trabajar sin descanso para evitar que el fuego llegue a las zonas urbanas más densas.
El incendio que impacta a Cholila no es un único foco estático, sino un conjunto de múltiples frentes activos: uno se originó en días previos en el sector del Parque Nacional Los Alerces y otro está asociado a incendios en la zona de Puerto Patriada y Epuyén, que fue convergiendo y rodeando la localidad desde distintos ángulos.

Los vecinos vieron cómo las llamas se acercaban a menos de tres kilómetros del casco urbano en distintos sectores, lo que generó múltiples momentos de alarma y obligó a reforzar cortafuegos y tareas defensivas.
Las condiciones que complicaron enormemente el combate del incendio son, por un lado, las altas temperaturas y, por otro lado, vientos intensos y variables, con ráfagas de más de 50 km/h que no solo avivaron las llamas, sino que generaron focos secundarios, brasas que vuelan y encienden nuevos incendios a distancia, y además limitaron el uso de medios aéreos que combaten incendios en varias jornadas por motivos de seguridad.
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Estas condiciones meteorológicas permitieron que el fuego supere barreras artificiales y naturales y que la visibilidad sea mala, lo que entorpece también la llegada y coordinación de recursos.
Cholila rodeada por los incendios: el plan de contención
Brigadistas especializados, bomberos voluntarios y personal de organismos públicos y privados trabajan sin descanso para contener y controlar las llamas. Se reporta que hay más de 500 combatientes del fuego desplegados, junto con helicópteros y aviones hidrantes listos para operar cuando las condiciones lo permiten, pero la magnitud del incendio y sus múltiples focos siguen poniendo a prueba estos esfuerzos.

La cercanía del fuego a la localidad incluso llevó a que eventos tradicionales como la Fiesta Nacional del Asado fueran suspendidos para priorizar la seguridad de la población y la concentración de recursos en la emergencia.
Las autoridades mantienen que la situación es crítica y continúan monitoreando de cerca la evolución de los frentes, no solo en Cholila, sino también en otras zonas cercanas como Esquel, que ahora también aparece entre las áreas con riesgo por el desplazamiento del fuego.




