Cuba reconoció oficialmente que 32 de sus ciudadanos perdieron la vida durante la operación de Estados Unidos en Venezuela destinada a capturar a Nicolás Maduro. La declaración, realizada por el presidente Miguel Díaz-Canel, retrata la frágil situación de La Habana tras el cambio de época en Caracas.
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Cuba reconoció la muerte de 32 efectivos en Venezuela
La Presidencia cubana informó que los fallecidos pertenecían a las Fuerzas Armadas Revolucionarias y al Ministerio del Interior y actuaban a solicitud de las autoridades venezolanas en tareas de cooperación. Cuba decretó dos días de duelo nacional y homenajes en todo el país mientras esclarece la situación.
En un comunicado oficial firmado por Miguel Díaz-Canel, se detalló que cubanos “perdieron la vida en acciones combativas” durante el operativo ejecutado por las fuerzas estadounidenses en territorio venezolano. Según La Habana, los efectivos murieron tras “férrea resistencia” y en enfrentamientos directos o como consecuencia de bombardeos a instalaciones realizadas en el marco de la operación militar.

Díaz-Canel destacó que las personas fallecidas “cumplieron dignamente con su deber” y rindió honor a su “heroica actuación”, al tiempo que criticó duramente la intervención estadounidense en Venezuela.
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La desdibujada influencia de Cuba en Latinoamérica
Respecto a Venezuela, Cuba brindó apoyo en diversos ámbitos estratégicos a Venezuela durante décadas, incluyendo asistencia en seguridad, inteligencia y en tareas de protección presidencial.
La presencia de efectivos refleja la estrecha relación política y militar entre La Habana y Caracas que comenzó con la incursión de Hugo Chávez en el poder y se fortaleció durante su mandato y la posterior presidencia de Nicolás Maduro. Esta alineación ideológica había encontrado asidero en otros países de la región como Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Nicaragua, Perú y Uruguay durante el siglo XXI.
Con la pérdida de influencia a raíz de la muerte de Fidel Castro en 2016, los cambios políticos en los distintos gobiernos de Latinoamérica y la reciente intervención de Estados Unidos en la política venezolana, la política exterior cubana se deteriora y se asemeja a la compleja crisis que experimenta puertas adentro.

En ese sentido, Donald Trump afirmó que Cuba podría enfrentar un “colapso inminente” debido a su dependencia económica del petróleo venezolano y las relaciones con el régimen de Maduro.
La reciente operación militar de Estados Unidos, que derivó en la captura de Nicolás Maduro, removió del escenario a un aliado clave y marca un precedente que podría reproducirse nuevamente en La Habana.
Funcionarios de Washington, como Marco Rubio, consideran a Cuba como un “problema estratégico” debido a las consecuencias del régimen castrista en la isla caribeña, los cientos de miles de cubanos desplazados y su influencia histórica en países como Venezuela.
Finalmente, el resultante fracaso de la intervención de Cuba en Venezuela pone en cuestionamiento las relaciones del régimen encabezado por Miguel Díaz-Canel con Caracas y su proyección regional, así como la estabilidad inmediata de un país cada vez más aislado.




