El capturado expresidente venezolano Nicolás Maduro contrató al renombrado abogado Barry Pollack, conocido por haber liderado la defensa del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, para representarlo en el juicio penal federal que enfrenta en Estados Unidos por cargos de narcoterrorismo y crimen organizado.
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Quién es Barry Pollack, el nuevo abogado de Nicolás Maduro
Barry J. Pollack es un penalista estadounidense de destacado prestigio y experiencia con una trayectoria de tres décadas en la defensa de acusados en causas complejas. El actual defensor del dictador es miembro del Colegio Americano de Abogados Litigantes, miembro de la Junta Americana de Abogados Penalistas y expresidente de la Asociación Nacional de Abogados de Defensa Penal.
En su amplia trayectoria, fue el abogado principal que negoció el acuerdo que permitió la liberación de Julian Assange tras años de litigio por cargos de espionaje en Estados Unidos, por medio de un acuerdo con el Departamento de Justicia en 2024.

Además, defendió a otros clientes en casos emblemáticos como la causa del escándalo financiero de Enron, y litigó en materia de seguridad nacional, espionaje y delitos financieros, lo que lo posiciona como el abogado más idóneo para casos federales tratados en Washington y Nueva York.
Habiendo sido capturado el 3 de enero, Nicolás Maduro obtuvo el día 5 la representación legal de Barry Pollack, quien ya actuó como defensa en el tribunal del Distrito Sur de Nueva York, donde se tramita el caso del gobierno de los Estados Unidos contra el dictador.
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La estrategia legal de Maduro: inocencia y denuncia de secuestro
Si bien Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, no tienen la misma defensa, ambos se declararon inocentes en la primera comparecencia ante el juez Alvin Hellerstein para la formulación de cargos.
Ambos negaron responsabilidad en narcotráfico, lavado de dinero y armas, una serie de imputaciones plasmadas en una importante causa que Estados Unidos le impone al dictador y a la primera dama. También desecharon la acusación de vínculos con organizaciones criminales como las disidencias de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), con referencias a carteles mexicanos y a la agrupación venezolana Tren de Aragua como colaboradores en transporte y protección.

A su vez, ambos acusaron al gobierno estadounidense de haberlos secuestrado de su residencia en Caracas, en un polémico operativo militar que causó la muerte de al menos 80 personas, entre civiles y militares.
Un punto clave es que Barry Pollack no solicitó la libertad bajo fianza para Nicolás Maduro, sino que centró su estrategia en cuestionar la legalidad de la captura militar en Venezuela y podría basarse en la inmunidad que corresponde a los jefes de Estado.
De momento, el exdictador venezolano Nicolás Maduro seguirá detenido en Nueva York y volverá a declarar ante la justicia el 17 de marzo, un tiempo en el que se espera que trabaje su defensa junto al abogado Barry Pollack a la vez que avance la intervención de Estados Unidos en Venezuela proclamada por Donald Trump.




