El gobierno de Estados Unidos anunció la designación de la organización Hermanos Musulmanes como grupo terrorista extranjero, una decisión que marca un hito en la política antiterrorista estadounidense y puede tener impactos legales y diplomáticos globales. Washington argumentó que el movimiento representa una amenaza al orden constitucional de varios países y está vinculado a actos violentos y redes extremistas.
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Quiénes son los Hermanos Musulmanes
Fundada en 1928 en Egipto, la Hermandad Musulmana es uno de los movimientos políticos islámicos más antiguos del mundo. A lo largo de casi un siglo, mantiene presencia política y social en numerosos países del Medio Oriente y África del Norte, combinando activismo social, religioso y, en varios casos, agendas políticas.
Aunque en su origen el movimiento se identificó con la construcción de una sociedad islámica basada en la sharía, varias de sus ramas tienen trayectorias diferentes: desde partidos políticos legales hasta grupos que han recurrido a la violencia.

Se considera el predecesor de varios grupos terroristas, entre ellos Hamas, una agrupación terrorista reconocida internacionalmente por su enfrentamiento armado con Israel y el asesinato de miles de israelíes en el atentado del 7 de octubre de 2023.
Qué implica la designación como organización terrorista
Respecto a su decisión Estados Unidos argumentó que hay vínculos entre facciones de la organización y actos de terrorismo, incitación a la violencia y redes de financiación opacas que afectaron la seguridad regional y global.
La medida fue justificada por la administración de Donald Trump como una respuesta a lo que denomina “actividades subversivas y violentas disfrazadas de acción política” en Egipto, Jordania y el Líbano.
El gobierno estadounidense sostiene que la facción libanesa reactivó sus Fuerzas al-Fajr y atacó el norte de Israel tras los atentados de Hamás del 7 de octubre de 2023. En el mismo conflicto, las de Egipto y Jordania habrían brindado “apoyo material a Hamás”.

Como consecuencia, Washington da un golpe certero a la influyente organización islámica, con presencia histórica en países como Egipto, Jordania y Palestina, bajo sanciones estrictas, como congelamiento de activos y prohibición de ingreso a EE. UU., afectando a sus miembros, financiadores y asociados.
Además, la designación aumenta la cooperación multilateral entre agencias antiterroristas, que ahora pueden compartir inteligencia y coordinar sanciones con aliados que acepten la misma categorización.
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Reacciones en Medio Oriente y el mundo
La decisión de la administración de Donald Trump generó reacciones encontradas en el mundo árabe, centrado en el continente africano y asiático.
Por un lado, Arabia Saudita, Emirato Árabes Unidos y Egipto celebraron la medida como un paso firme contra sus redes, consideradas desestabilizadoras y extremistas. Sin embargo, el mundo árabe en general no acompañó la ratificación de la medida estadounidense, así como partidos y movimientos políticos vinculados a la actividad de los Hermanos Musulmanes.
La integración de sus miembros en la vida política de muchos países de Medio Oriente podría afectar los procesos democráticos y representar un problema para las relaciones de Estados Unidos con la región.
Pese a esto, la designación de los Hermanos Musulmanes como organización terrorista por Estados Unidos implica un paso decisivo en el abordaje de la actividad terrorista en Egipto, Jordania y el Líbano, así como sus nexos en otras naciones de África y Asia.




