Dinamarca anunció un refuerzo de su defensa militar en Groenlandia en medio de crecientes presiones y amenazas del gobierno de Estados Unidos bajo el mandato de Donald Trump, quien ha insistido en la importancia estratégica del territorio autónomo danés.
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Groenlandia: ¿escalada militar en el Ártico?
Las declaraciones de Trump sobre la posibilidad de que Estados Unidos tome control de Groenlandia por razones de seguridad nacional generaron una dura reacción de las autoridades de Dinamarca y Groenlandia, quienes calificaron de “inaceptable” la postura estadounidense.
Por ese motivo, el gobierno danés decidió intensificar su presencia militar en Groenlandia y coordinar con la OTAN sus actividades de defensa en el Ártico, ante la creciente presión de Washington.

El ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, advirtió que el gobierno busca garantizar la seguridad territorial y el cumplimiento de los acuerdos internacionales, al tiempo que se incrementan los ejercicios conjuntos con la Alianza Atlántica y se planean inversiones en capacidades defensivas en la región.
“Seguiremos reforzando nuestra presencia militar en Groenlandia, pero también tendremos un enfoque aún mayor dentro de la OTAN, con más ejercicios y una mayor presencia en el Ártico”, declaró Poulsen, quien dijo que este año intensifican sus actividades en la región.
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Francia respalda a Dinamarca y Groenlandia
En paralelo, Francia anunció la apertura de un consulado en Groenlandia fijado para el 6 de febrero de 2026, en respuesta a las tensiones generadas por las amenazas del gobierno estadounidense de Donald Trump sobre el futuro de la isla.
El ministro francés de Relaciones Exteriores, Jean-Noël Barrot, explicó que la decisión busca “estar más presentes” en Groenlandia y enviar un mensaje político claro de respaldo a la soberanía danesa, así como fortalecer la cooperación en ámbitos científicos y diplomáticos.

Barrot también subrayó que la población groenlandesa ha reiterado su deseo de mantener vínculos con Dinamarca, la OTAN y la Unión Europea, en contraste con las presiones de Washington.
Además de Francia, otros gobiernos europeos expresaron su solidaridad con Dinamarca frente a las presiones de Estados Unidos. Líderes de Alemania, Italia, España, Reino Unido y otros países respaldaron públicamente el principio de que solo Dinamarca y Groenlandia pueden decidir sobre su futuro y que la soberanía territorial debe respetarse conforme al derecho internacional y a lo establecido en la Alianza Atlántica.
La presión de Estados Unidos sobre Groenlandia y el Ártico pone a prueba a los socios europeos de la OTAN, que ya ejercieron una postura de preocupación sobre la estabilidad de la alianza militar y las relaciones diplomáticas con Donald Trump.
En síntesis, la decisión de fortalecer la presencia militar danesa en Groenlandia y la apertura de un consulado francés en Nuuk evidencian la creciente tensión geopolítica en torno a la isla ártica, y podría ser el comienzo de una ruptura del orden occidental amparado en la OTAN y las alianzas bilaterales.




