América del Sur alberga algunos de los mayores recursos de tierras raras aún no explotados del mundo. Estos minerales son fundamentales para la producción de dispositivos electrónicos y equipos para la generación de energía a partir de fuentes renovables. Brasil y Argentina se presentan como actores claves en la región para diversificar los suministros de este tipo de materiales, cuya producción es actualmente dominada por China.
- Te puede interesar: Tierras raras: cómo hizo China para convertirse en líder de esta industria y cuál es su disputa con EE. UU.
Según señala el informe de la consultora global KPMG, la demanda de neodimio, disprosio, praseodimio y terbio, entre otros, crecerá de manera sostenida hasta 2050. “El incremento impulsado por la electrificación del transporte y la expansión de la energía eólica ejercerá una presión sin precedentes sobre la cadena de suministro global”, destaca.

En ese sentido, la región puede consolidarse como un “actor estratégico en este mercado”. Para lograrlo, KPMG sugiere “articular una hoja de ruta que combine exploración sistemática, desarrollo tecnológico y cooperación regional”. Para superar el patrón histórico de exportación primaria, la consultora propone avanzar localmente en capacidades de almacenamiento y refinamiento de tierras raras.
Tierras raras: la lupa en Brasil
Brasil alberga la mayor concentración de tierras raras a nivel global, con 21 millones de toneladas. Se ubica detrás de China, que cuenta con 44 millones de toneladas y, actualmente, concentra más del 70% de la producción mundial. Además, el gigante sudamericano es el primer productor mundial de niobio –metal crítico para la transición energética– y el segundo de grafito –esencial para las baterías y sistemas de almacenamiento energético–.
- Te puede interesar: Qué son las “tierras raras”, el posible canje entre Estados Unidos y Ucrania por ayuda militar
La firma Brazilian Rare Earths (BRE), de la magnate australiana Gina Rinehart, opera el proyecto Rocha da Rocha, en elestado de Bahía, definido por la propia empresa como “uno de los descubrimientos de minerales críticos más apasionantes a nivel global”. Se informó que las concentraciones en la roca dura alcanzan el 45% de óxidos totales de tierras raras. También se ha mencionado la posible instalación de una refinería integrada para la separación de estos minerales en Camaçari, en la costa bahiana.

“La combinación de reservas abundantes, inversiones crecientes y planes para estructurar una cadena productiva robusta, sumado al hecho de que Brasil es la octava economía a nivel global, con instituciones estables y una industria pujante y diversificada, permite anticipar un escenario favorable como proveedor estratégico en el mercado global de tierras raras”, opinó KPMG.
Las expectativas en Argentina, a partir del RIGI
Por su parte, Argentina ha identificado recursos de tierras raras estimados en 190.000 toneladas y un potencial de escalar hasta 3,3 millones, según el Servicio Geológico Minero Argentino. Existen depósitos confirmados en Rodeo de los Molles (San Luis), Sierra Grande (Río Negro) y en el Distrito Rangel (ubicado entre Jujuy y Salta), además de otros con estimaciones menores.
Entre los puntos favorables para nuestro país, el reporte de la consultora menciona el Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI), que “posiciona al país como un destino atractivo para las inversiones hacia un sector con potencial para transformarse en un motor de desarrollo”.
De esta manera, el dinamismo que ya muestra Argentina en litio, oro y plata podría trasladarse ahora al desarrollo de las tierras raras.




