En medio de las turbulencias globales y de la creciente tensión entre China y Estados Unidos, dos actores del “Sur Global” avanzan con una agenda propia. Los gobiernos de India y Brasil acordaron profundizar la cooperación bilateral en tierras raras y minerales críticos, y lanzaron una alianza sobre infraestructuras públicas digitales e inteligencia artificial (IA).
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“Cuando vine aquí por primera vez, el comercio entre Brasil e India era de apenas 2400 millones de dólares. Ahora llega a 15.500 millones, y sigue siendo poco”, afirmó Lula en conferencia de prensa desde la capital del país asiático. Se refirió así al largo camino recorrido desde su primera visita oficial a Nueva Delhi, en 2005, un año antes de la conformación del Grupo BRIC, junto a Rusia y China, que a partir de 2010, con el ingreso de Sudáfrica, pasó a convertirse en BRICS.

El objetivo de Lula y del primer ministro de la India, Narendra Modi, es alcanzar los 20.000 millones de intercambio bilateral en 2030. “Nuestro comercio con Brasil no son solamente números; es un símbolo de nuestra confianza mutua”, afirmó, por su parte, el anfitrión, quien mantuvo el encuentro bilateral en el marco de laCumbre sobre Inteligencia Artificial que tuvo lugar en Nueva Delhi.
Un acuerdo para apuntalar el suministro de minerales críticos y tierras raras
La agenda bilateral de India, quinta potencia del planeta, y Brasil, que es hoy la octava economía del mundo, apunta a la cooperación en sectores claves para la nueva revolución tecnológica. En ese contexto, el gobierno de Modi necesita reducir su dependencia de China en tierras raras y cadenas de suministro de alta tecnología. Mientras tanto, Lula quiere impulsar el desarrollo de las tierras raras en Brasil, que cuenta con las segundas reservas a nivel mundial, pero cuya producción representa apenas el 1% del total.

Un estudio de la Vivekananda International Foundation (VIF), un think tank con sede en Nueva Delhi, indica que el 93% de los imanes de tierras raras importados por India provienen de China. En el año fiscal 2024-2025, el país importó un total de 53.748 toneladas. En noviembre del año pasado, en el marco del programa “India Autosuficiente”, el gobierno de Modi lanzó un plan para la producción nacional de este tipo de materiales claves para la fabricación de vehículos eléctricos, tecnologías para energías renovables y las industrias de la defensa, la electrónica y el sector aeroespacial.
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Con una inversión de 875 millones de dólares, India se dotará de instalaciones capaces de convertir óxidos de tierras raras en metales y completar toda la cadena de producción hasta la fabricación de los imanes acabados. Por otra parte, para 2030, Nueva Delhi proyecta avanzar en 1200 proyectos de exploración para garantizar la producción de 15 minerales críticos, entre ellos grafito, litio, potasio y tierras raras.

Brasil e India integrarán sus infraestructuras digitales públicas
En el marco de la visita oficial de Lula a Nueva Delhi, también se lanzó la Alianza Digital India-Brasil para el Futuro, centrada en la cooperación en infraestructuras digitales públicas, inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes.
En el primero de esos capítulos, el India Stack es considerado un modelo de identidad digital, pagos y gestión de datos. Se trata de un software de acceso abierto que incluye una plataforma de pagos digitales entre bancos, empresas de tecnología financiera y billeteras digitales. La interfaz de pagos unificados (UPI) de la India representa casi el 50% de las transacciones en tiempo real a nivel global, con más de 250.000 millones de operaciones realizadas en 2025.

Por su parte, Brasil cuenta con Pix, su propio sistema de pagos instantáneos, diseñado por el Banco Central y lanzado en 2020, en plena pandemia. Según estadísticas del propio organismo, más de 170 millones de personas se encuentran registradas, lo que representa el 80% de la población. Es el método más utilizado, después del efectivo y por encima de los sistemas de las propias tarjetas de crédito y débito privadas, según un relevamiento de esa institución.
Expertos informáticos y financieros de los dos países ya están trabajando en la integración de ambos sistemas para permitir transacciones directas entre ambos países sin conversión de divisas al dólar estadounidense.




