La operación “Resolución Absoluta”, con la que Estados Unidos logró la captura de Nicolás Maduro, marcó un momento histórico a nivel mundial. Para entender mejor los alcances de este evento, DEF recurrió a los principales analistas en materia geopolítica.
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En esta oportunidad, Juan Battaleme, experto en relaciones internacionales, seguridad y defensa y exsecretario de Asuntos Internacionales del Ministerio de Defensa, se refirió a lo ocurrido en Venezuela. Incluso, se animó a responder a aquellos que cuestionan la detención del dictador vinculado con el Cártel de los Soles.

“Quienes se quejan de las violaciones de soberanía, no miran hacia Ucrania y China”
-Muchos critican el accionar de Estados Unidos, ¿por qué era necesario detener a Maduro?
–Estados Unidos hizo bien. Todos se olvidan que, en 2017 -con la crisis humanitaria de Venezuela- hubo mucha expectativa alrededor de la ayuda. En aquella oportunidad, se pensó que si entraban los camiones con asistencia, el régimen iba a colapsar y habría una intervención internacional. Y no pasó absolutamente nada y se criticó a los Estados Unidos por no haber actuado.
Ahora, Estados Unidos tomó el toro por las astas. En el presente, el régimen está mucho más desgastado. Si bien Maduro no enfrentaba cuestionamientos internos, sí se había probado su vínculo con el Tren de Aragua y el Cártel de los Soles, además de su alianza con las FARC. Entonces, la administración de Donald Trump empezó: se liberaron rehenes norteamericanos, se revirtieron las políticas de Joe Biden, se atacaron las lanchas rápidas, luego siguieron con los tanqueros y se lanzó una operación en el Caribe. Paralelamente, hubo conversaciones en las que Trump informaba que le estaban pidiendo a Maduro que se retire… hasta que dieron un paso más: atacaron instalaciones del narcotráfico en territorio venezolano.
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-¿Qué respuesta das a quienes cuestionan la captura de Nicolás Maduro?
-Les respondo con Hedley Bull, él habla de metas para mantener el sistema internacional, pero algunas de ellas están subordinadas a otras. Entonces, la soberanía es una meta central en la que todos estamos de acuerdo. Sin embargo, está sometida a las dinámicas de los grandes poderes. Lo cierto es que la soberanía es mucho más contingente de lo que nos gustaría aceptar.
Los que critican a Estados Unidos se olvidan de una parte de la biblioteca. Stephen Krasner -en Soberanía, hipocresía organizada– habla de cuatro tipos distintos de soberanía: la internacional legal, la territorial, la interdepentiente y la doméstica. La primera es la más hipócrita de todas porque la vulneran todos. En resumen, todos sabemos que la soberanía está subordinada a otros elementos de las relaciones internacionales, como las políticas y la preservación de las áreas de influencia de los grandes poderes. Estados Unidos percibe la situación de agresión relacionada con las redes criminales porque entiende que es una amenaza a su propio núcleo de orden doméstico. Entonces, hablar de soberanía y derecho está bien, pero no es funcional con la realidad. Además, quienes se quejan de las violaciones de soberanía, no miran hacia Ucrania y China.

-¿Qué pasa con Brasil luego de la captura de Maduro?
-Brasil es el actor más poderoso de Sudamérica. Pero, Estados Unidos mostró que Brasil, por más Brics que sea, no tiene el peso que dice tener. Lo que muestra Venezuela son los pesos relativos de poder que tienen los países.
-¿Pensás que hubo un acuerdo entre Putin y Trump?
-No lo sé, pero sí sé que Rusia pierde un aliado y una posición neurálgica en el Caribe. Entonces, pierde relevancia. Le quedan Nicaragua y Cuba.
“Estados Unidos sigue teniendo las mejores fuerzas especiales del planeta”
-¿Qué podés decir de la operación militar en sí?
-En el presente, Estados Unidos es la única potencia que combina precisión, coordinación y sorpresa como ningún otro gran poder en el mundo.
Desde el punto de vista militar, demostró una capacidad para actuar que, en el terreno, no exhibió ninguna otra potencia. Y siguen teniendo las mejores fuerzas especiales del planeta, no cabe ninguna duda. Maduro es el Osama bin Laden de Trump. En ese sentido, esta operación tiene un grado de comparación con la que lanzaron para matar a bin Laden, aunque mucho más exitoso. Fue quirúrgico. Las fuerzas venezolanas no pudieron operar y todo se pudo llevar adelante en una hora y media. Eso tiene que ver con la destreza militar.
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-¿Por qué pensás que Estados Unidos eligió a la Fuerza Delta para la operación?
-Porque, en cierta manera, las fuerzas especiales pueden ser intercambiables. Además, si bien tienen expertise en todos los entornos, se especializan en determinados ambientes. Las Delta se despliegan en los urbanos, son las que estuvieron en Mogadiscio (Somalia).
Por otro lado, las fuerzas especiales responden al Special Operation Command, que tiene alcance global. Entonces, emplean lo que tienen a mano y lo más específico para el objetivo. Además, los efectivos de las fuerzas especiales son relativamente pocos y Estados Unidos hace operaciones en todo el planeta.

-¿Es el fin del régimen?
-El régimen no quiere abandonar el poder y quiere envenenar la transición la mayor cantidad de tiempo posible para que Estados Unidos vuelva a recurrir a la fuerza. Es una transición pactada porque si el gobierno de Maduro hubiese colapsado, hubiera provocado una crisis de seguridad interna que repercutiría en Brasil o en Colombia.




