En el barrio porteño de Núñez, a pocos metros del Río de la Plata y de la avenida del Libertador -sobre la calle Santiago Calzadilla al 1300-, una inmensa bandera argentina flamea con firmeza, imponente contra el cielo celeste y blanco. No es un detalle más del paisaje: es una presencia que se impone y que, inevitablemente, moviliza. A su alrededor, el moderno edificio del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur intenta robarle protagonismo al símbolo patrio y al contorno del archipiélago usurpado por Gran Bretaña que, este 2 de abril (Día de los Veteranos y de los Caídos en la Guerra), se llenará de velas para recordar a los héroes. La tela se eleva y, con ella, los sentimientos que, una vez más, en los próximos días convertirán a este lugar en un santuario de soberanía y emoción colectiva.
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“Las empresas fáciles son para los tontos”, dice a DEF el director del Museo, el coronel (retirado) Esteban Vilgré Lamadrid, quien hace dos años, asumió frente a este espacio clave para el recuerdo de una causa sagrada para el sentir nacional. Pero, reconoce, no fue una tarea nada sencilla.

El dato: Esteban Vilgré Lamadrid tenía casi 22 años cuando les comunicaron -a él y a sus compañeros- que egresaría antes de tiempo del Colegio Militar de la Nación, pues el país estaba en guerra con una potencia y necesitaba de los jóvenes cadetes para reforzar las unidades del Ejército Argentino en Malvinas. En su caso, debía conducir a un grupo de hombres (incluso, eran mayores que él) del Regimiento de Infantería 6 (con asiento de paz en Mercedes, provincia de Buenos Aires).
Allí conoció a los soldados, suboficiales y otros oficiales con quienes viviría algunas de las horas más duras de su vida: combatió a los británicos en la primera línea y vio de cerca el coraje y heroísmo de muchos argentinos. También fue testigo de la muerte en combate de varios de ellos. En la Guerra, se convirtió en líder, consejero y en el más fiel patriota: cuando la duda, el miedo y el cansancio parecían ganar su batalla interna, puso a su país por encima de todo. Por eso, buscó estar a la altura de las circunstancias cuando la superioridad le ordenó que guíe a sus hombres durante el último contraataque por Malvinas. Ese mismo sentimiento lo acompañó al regresar al continente, cuando la vida lo puso nuevamente al frente de otras difíciles misiones, como cuidar a sus camaradas de la guerra desde los Centros de Salud que las Fuerzas Armadas crearon para los héroes y sus familias.
Museo de Malvinas: “Tiene que estar orientado a transmitir el orgullo de ser argentinos”
“Acepté el desafío de estar al frente del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur. Intento ver el vaso lleno —dice, al referirse a las frustraciones que debió enfrentar a lo largo de su gestión— porque se lograron muchas cosas”, afirma en diálogo con DEF.
Y agrega: “Los Veteranos de Guerra somos ciudadanos que elegimos defender a nuestra nación. Vine aquí para hacer eso, pero desde la cultura. Entiendo que este Museo debe representar a todos y, fundamentalmente, tiene que estar orientado a transmitir el orgullo de ser argentinos a los miles de niños que lo visitan a diario”.
Lo que le sucede al Museo que dirige Esteban Vilgré Lamadrid es lo mismo que le ocurre a la causa: está atravesado por el dolor de una herida que no termina de sanar. Afortunadamente, el sentimiento siempre es más fuerte y ningún tipo de grieta ideológica se impone frente a un hecho incuestionable: las Malvinas son, fueron y serán argentinas.
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Por eso, el Veterano de Guerra organizó varias actividades para conmemorar el 2 de abril, la fecha sagrada para más de 45 millones de argentinos.
1000 motos por Malvinas en la previa del 2 de abril
Para conmemorar el 2 de abril, Día de los Veteranos y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, el museo abrirá sus puertas al público de forma gratuita.
El primer encuentro se realizará en la previa al 2 de abril, el sábado 21 de marzo. Se tratará de un “motoencuentro” que no se suspenderá ni siquiera por la lluvia que se pronostica para esa jornada. Cuenta el director del Museo que se abrirán las puertas a todos los que quieran concurrir y ser parte de este particular homenaje.

La actividad -con música y food trucks– se realizará desde las 10 de la mañana hasta las 17 horas. “Con este encuentro lanzamos la temporada malvinera. Además, tenemos varias sorpresas más”, cuenta Vilgré Lamadrid y, de hecho, se anima a develar una: le donarán al museola pelota de fútbol que se utilizó en el único partido que se jugó -entre soldados- durante la Guerra de Malvinas.
Además, comenta a DEF que uno de los grandes coleccionistas de objetos vinculados a la Guerra de Malvinas, Jorge Leonardo Triaca, exhibirá en el Museo una bandera argentina que flameó en las Islas Georgias (y que él pudo comprar en un remate mundial) y otra kelper que fue arriada el día 2 de abril para, en su lugar, volver a colocar una celeste y blanca tras 149 años de usurpación inglesa. “Él va a exponer varios otros objetos, como el único sable original de los Granaderos de San Martín”, agrega el coronel.
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Y, como si eso no fuera poco, la esposa de un héroe de Malvinas donará un objeto trascendental: “En la Guerra hubo varios milagros. Uno le ocurrió a un tucumano, a Jorge Manuel Vizoso Posse, porque cuando lo quisieron rematar, le dispararon y la bala quedó pegada en su Rosario. Su mujer armó un cofre con un árbol del monte tucumano, el quebracho, y lo colocó adentro para donarlo a este Museo. Además, la familia del capitán de Fragata Pedro Edgardo Giachino donará su uniforme”.

1 de abril, vigilia en el Museo de Malvinas
La noche del 1 de abril el Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur convoca a todos los argentinos que quieran ir a recordar la causa y homenajear a los héroes para participar de la vigilia.
La cita es de 20 a 24 horas. ¿Qué actividades habrá? Espectáculos folclóricos, comidas tradicionales y guitarreadas. Porque, además, el encuentro también es un motivo para honrar las raíces y tradiciones argentinas presentes en la guerra por nuestra independencia.
“Buscamos exaltar el valor y el honor y, personalmente, quiero que todos se sientan parte. Haremos cosas muy lindas, aunque humildes y simbólicas. Incluso ya tengo la yerba para el mate cocido que haremos en una cocina de campaña y, posteriormente, repartiremos. Seguramente, también suene una banda militar”, detalla el director del Museo.
Se espera que la vigilia finalice con el encendido de 649 velas flotantes en honor a los héroes: “Apagaremos las luces del Museo y vamos a invitar al público a que se coloquen alrededor del espejo de agua del lugar para dejar en él cada una de las velas que llevarán el nombre de nuestros caídos. Será un homenaje simbólico que concluirá con el silencio en honor a quienes dieron su vida por la patria. Los honramos porque no los olvidamos”.

Las actividades del Museo de Malvinas para el 2 de abril: “Es un día de festejo”
El jueves 2 de abril el Museo abrirá sus puertas al público para conmemorar elDía del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.
A quienes concurran, se les servirá un mate cocido -preparado por los Veteranos y otros camaradas- y un pan. “Es lo que comíamos en la trinchera y queremos que compartan ese momento con nosotros para que, en esta jornada, seamos todos combatientes de la patria”, dice Esteban Vilgré Lamadrid, al tiempo que cuenta que se comenzará con el izado de la bandera argentina, que uno de sus grandes deseos, es que las autoridades nacionales elijan a este punto del país para llevar adelante el acto oficial.
Además, se espera que sea un día de fiesta: “El 2 de abril no es un mal recuerdo, porque en esa fecha la patria se animó a morderle la cola al león británico y les mostró de qué estamos hechos y quiénes somos los argentinos. Es un día de celebración y de gloria”.
Por supuesto, una vez que ese 2 de abril se vuelvan a cerrar las puertas del lugar, el Museo continuará con los homenajes de cara al 14 de junio y, por supuesto, para iniciar el jubileo hacia los 45 años de la Guerra de Malvinas.




