El megaproyecto para tender un cable submarino de fibra óptica entre China y Chile abrió un nuevo foco de tensión diplomática con Estados Unidos. La iniciativa, pensada para conectar directamente Sudamérica con Asia, generó una fuerte reacción del país norteameircano, que cuestionó el impacto del acuerdo en materia de seguridad y manejo de datos estratégicos.
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El episodio se inscribe en la creciente competencia tecnológica entre ambas potencias económicas. En este contexto, la infraestructura digital, desde el 5G hasta los cables submarinos, se convirtieron en un terreno central de disputa geopolítica.
China-Chile: el proyecto que conectaría a dos continentes separados por el Pacífico
La iniciativa, conocida como “Chile-China Express”, contempla la instalación de un cable submarino que uniría la costa chilena con Asia, lo que reduciría la dependencia de rutas que hoy pasan por territorio estadounidense. El objetivo es mejorar la velocidad de transmisión de datos y fortalecer la posición de Chile como nodo digital regional.
A fines de enero, el Ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, otorgó una concesión por 30 años a la filial local de China Mobile Internacional para avanzar con el tendido. La decisión fue formalizada, pero apenas 48 horas después quedó sin efecto para poder revisar aspectos técnicos del proceso.

En paralelo, funcionarios estadounidenses transmitieron su preocupación por el rol de una empresa vinculada al Estado chino en una infraestructura considerada crítica. Según Estados Unidos, este tipo de proyectos podría exponer información sensible o generar vulnerabilidades estratégicas en el hemisferio occidental.
La reacción no quedó solo en palabras. El gobierno estadounidense revocó las visas de tres funcionarios chilenos vinculados al proceso, lo que elevó la tensión diplomática.
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El exmandatario chileno, Gabriel Boric, calificó la medida como injustificada y defendió el derecho soberano de su país a evaluar inversiones extranjeras sin presiones externas. Además, insistió en que el proyecto aún se encuentra en análisis y que no hay nada definitivo. Previo al cambio de mandato el 11 de marzo, Boric adelantó que la decisión final quedará en manos del ahora presidente, José Antonio Kast.
Cable submarino: infraestructura crítica, la justificación de Estados Unidos
Los cables submarinos transportan más del 95% del tráfico global de internet y comunicaciones financieras. Aunque son invisibles para la mayoría de los usuarios, constituyen la columna vertebral de la economía digital y de múltiples sistemas estratégicos.

En ese contexto, la participación de empresas chinas en telecomunicaciones latinoamericanas es observada con desconfianza por Estados Unidos. La competencia no se limita al comercio, sino que incluye control tecnológico, estándares digitales, posicionamiento geopolítico.
Para Chile, el escenario es complejo. China es su principal socio comercial, especialmente en exportaciones de cobre y otros recursos estratégicos. Al mismo tiempo, Estados Unidos mantiene una relación histórica en materia política, económica y de seguridad.




