Una tormenta solar de gran intensidad generada por la actividad extrema del Sol encendió alertas a nivel global y volvió a poner el foco en los posibles efectos del clima espacial en la Tierra. Todo sucede en el marco del máximo del ciclo solar que se espera durante 2026, denominado por los científicos como X1.9. Argentina es uno de los países que podría verse afectado, específicamente en el sur.
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Tormenta solar: qué es y cómo se forma
El fenómeno está asociado a una potente llamarada solar de clase X1.9 y a una eyección de masa coronal que impactó directamente contra la magnetosfera terrestre, provocando una de las perturbaciones geomagnéticas más fuertes registradas en más de veinte años.
Aunque no se trata de un evento visible como una tormenta climática tradicional, sus consecuencias pueden sentirse en sistemas tecnológicos clave, desde satélites y GPS hasta comunicaciones y redes eléctricas.
Las tormentas solares se producen cuando el Sol libera enormes cantidades de energía y partículas cargadas hacia el espacio. Cuando esas partículas viajan en dirección a la Tierra y chocan contra su campo magnético, generan una tormenta geomagnética, capaz de alterar el equilibrio natural que protege al planeta.

Los efectos visuales que generan las tormentas solares y su impacto en la tecnología
En este caso, los especialistas detectaron niveles de radiación solar clasificados como severos y una perturbación geomagnética cercana al nivel G4, una categoría poco frecuente que suele asociarse a impactos tecnológicos relevantes y a fenómenos visuales inusuales, como auroras visibles en latitudes donde normalmente no aparecen.
El impacto principal de esta tormenta solar se registró entre el 19 y el 20 de enero de 2026, cuando la nube de plasma solar alcanzó la Tierra tras recorrer millones de kilómetros en el espacio. Si bien el pico más intenso ya pasó, los expertos advierten que no se trata de un hecho aislado, sino de un episodio dentro de una fase prolongada de alta actividad solar que se extenderá durante gran parte de 2026.
Esto implica que podrían repetirse eventos similares en los próximos meses, aunque no necesariamente con la misma intensidad.
Tormenta solar en Argentina: ¿afecta a la salud?
En términos de efectos concretos, una tormenta solar de estas características no representa un peligro directo para la salud humana, pero sí puede afectar infraestructuras tecnológicas sensibles.
Las señales de GPS pueden experimentar errores temporales, los satélites pueden verse sometidos a mayor radiación, las comunicaciones por radio de alta frecuencia pueden sufrir interrupciones y, en casos extremos, las redes eléctricas pueden registrar fluctuaciones o sobrecargas. Estos impactos suelen sentirse con mayor fuerza en regiones cercanas a los polos, donde el campo magnético terrestre es más vulnerable.

Cómo afectará la tormenta solar a Argentina
Para Argentina, el escenario es más moderado, pero no inexistente. Debido a su ubicación geográfica, el país no suele experimentar los efectos más severos de las tormentas geomagnéticas, aunque pueden registrarse interferencias transitorias en sistemas satelitales, navegación aérea y comunicaciones especializadas.
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Uno de los efectos más llamativos que podría observarse es la aparición de auroras australes en zonas de la Patagonia y en la Antártida, un fenómeno poco común que ya se reportó en eventos solares intensos recientes y que despierta gran interés científico y visual. Reportan que los días cercanos al 31 de enero podrían ser el pico de la tormenta solar en el país.




