La NASA confirmó que la misión Crew-11 regresará antes de lo previsto desde la Estación Espacial Internacional (EEI) debido a un incidente médico que afectó a uno de sus astronautas. La decisión, aunque no responde a una emergencia inmediata, activó una serie de protocolos poco frecuentes y volvió a poner en primer plano los límites de la medicina en el espacio, incluso en una plataforma tan avanzada como la EEI.
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Cómo fue el incidente médico en el espacio
Crew-11 llegó a la estación el 1 de agosto de 2025 a bordo de una nave Crew Dragon de SpaceX, con una estadía planificada de aproximadamente seis meses. Sin embargo, el 7 de enero de 2026, uno de los tripulantes presentó una condición médica que requirió una evaluación más profunda.
La NASA no brindó detalles sobre el diagnóstico específico, en línea con su política de privacidad médica, pero sí aclaró que el astronauta se encuentra estable y bajo monitoreo permanente.
El punto clave no fue la gravedad inmediata del cuadro, sino la imposibilidad de realizar estudios clínicos avanzados en órbita. Si bien la EEI cuenta con equipamiento médico básico, medicamentos y la capacidad de realizar procedimientos de estabilización, incluidas ecografías guiadas desde la Tierra y tratamientos iniciales, no dispone de los recursos necesarios para diagnósticos complejos o tratamientos prolongados.

Tras evaluar la situación, los médicos de vuelo concluyeron que la opción más segura y responsable era adelantar el regreso a la Tierra para una evaluación completa en un entorno hospitalario.
Los protocolos médicos que implementó la NASA
A partir de ese momento se activaron los protocolos médicos estándar de la NASA para vuelos tripulados. La tripulación realizó evaluaciones iniciales siguiendo procedimientos entrenados durante años, mientras que equipos médicos en la Tierra supervisaron la evolución del astronauta mediante comunicaciones privadas y constantes.
Estas llamadas, conocidas como “consultas médicas privadas”, permiten discutir síntomas y decisiones clínicas sin interferir con las operaciones normales de la estación.
En paralelo, la agencia espacial comenzó a reorganizar la planificación de la misión. Se pospusieron actividades no esenciales, incluida al menos una caminata espacial prevista, y se inició la coordinación del regreso anticipado utilizando la cápsula Crew Dragon ya acoplada a la EEI.
A diferencia de una evacuación de emergencia, que se activaría ante incendios, despresurización o fallas críticas, este retorno se realizará de forma controlada y segura, respetando ventanas orbitales y condiciones meteorológicas adecuadas para el amerizaje.

El regreso anticipado de toda la Crew-11 responde también a un criterio operativo. La NASA prioriza la cohesión de la tripulación y el apoyo mutuo durante situaciones sensibles, además de simplificar la logística del retorno.
Mientras tanto, la estación seguirá habitada y operativa gracias a otros astronautas ya presentes a bordo, garantizando la continuidad de los experimentos científicos y el mantenimiento básico del complejo orbital.




