La reciente evacuación médica realizada desde la Estación Espacial Internacional marcó un antes y un después en la historia de la exploración espacial tripulada. Por primera vez desde que la EEI comenzó a operar de manera permanente hace más de dos décadas, una misión fue interrumpida y la NASA tuvo que adelantar su regreso a la Tierra por un problema de salud detectado en órbita.
El operativo, liderado por la NASA junto a sus socios internacionales, dejó en evidencia tanto los riesgos que aún implica la vida en el espacio como el nivel de preparación alcanzado para enfrentar situaciones extremas.
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NASA: por qué se activó el protocolo de evacuación médica en la EEI
El episodio ocurrió durante la misión Crew-11, integrada por astronautas de Estados Unidos, Japón y Rusia, que había llegado a la estación en agosto de 2025 con una estadía prevista de seis meses. En los primeros días de enero de 2026, los equipos médicos en tierra detectaron un evento de salud en uno de los miembros de la tripulación.
Aunque la agencia espacial no divulgó detalles sobre la identidad del astronauta ni sobre el cuadro clínico, sí confirmó que la persona se encontraba estable y bajo monitoreo permanente. Aun así, los especialistas consideraron que lo más prudente era realizar una evacuación para permitir evaluaciones médicas completas en la Tierra, algo imposible de llevar a cabo en microgravedad.

La decisión activó un protocolo que, aunque pocas veces utilizado, está contemplado desde el diseño mismo de la estación. La EEI cuenta siempre con al menos una nave acoplada que funciona como cápsula de escape. En este caso, se utilizó una Crew Dragon de SpaceX. El 14 de enero se cerraron las escotillas, se realizaron las verificaciones de rutina y, horas más tarde, la cápsula se desacopló de la estación.
Paso a paso, cómo fue el operativo de regreso de los astronautas a la Tierra
El viaje de regreso duró alrededor de once horas, incluyendo la maniobra de desorbitación, la reentrada a la atmósfera y el amerizaje final en el océano Pacífico, frente a la costa de California.
Tras el descenso, los cuatro astronautas fueron asistidos de inmediato por equipos médicos y de rescate. El tripulante que motivó la evacuación fue trasladado para estudios adicionales, mientras que el resto del equipo inició el proceso habitual de readaptación a la gravedad terrestre, un desafío físico luego de más de cinco meses en el espacio.

Según la información oficial, todos se encontraban en buen estado general, aunque seguirían bajo observación durante los días posteriores.
Mientras tanto, la vida a bordo de la EEI continuó, aunque con cambios. La salida anticipada de la Crew-11 obligó a reducir temporalmente la dotación de la estación y a reorganizar las tareas. Varias actividades científicas y caminatas espaciales previstas fueron postergadas hasta la llegada de la próxima misión, programada para febrero. Aun así, los sistemas críticos de la estación permanecieron operativos y bajo control.




