El cáncer de páncreas sigue siendo uno de los grandes desafíos para la oncología moderna. La ausencia de métodos de detección precoz y la aparición de síntomas poco específicos hacen que, en la mayoría de los casos, el diagnóstico llegue en etapas avanzadas. Esto se traduce en opciones terapéuticas limitadas y en tasas de supervivencia bajas en comparación con otros tumores.
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En este contexto, cualquier avance científico genera una fuerte expectativa. En las últimas semanas, el equipo liderado por Mariano Barbacid, en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) de España, presentó una estrategia terapéutica innovadora que mostró resultados alentadores en modelos animales, al atacar alteraciones moleculares presentes en la gran mayoría de los casos de este cáncer.
En diálogo con DEF, Juan Manuel O’Connor, especialista en oncología digestiva, jefe del área de tumores gastrointestinales del Instituto Alexander Fleming y ex becario de la Fundación Cáncer (FUCA), analizó las novedades de este descubrimiento y explicó cuál es su verdadero alcance.
Si bien el anuncio que llegó de España generó una gran expectativa, el doctor O’Connor destaca la importancia de ser cautelosos ante este tipo de investigaciones e, incluso, en su forma de difundirlas.

“El cáncer de páncreas es una enfermedad frecuente cuya incidencia y mortalidad podrían incrementarse en los próximos años. En Argentina se ubica entre las primeras causas de cáncer en cuanto a letalidad, con una sobrevida global baja, similar a la observada a nivel internacional. La edad promedio de diagnóstico ronda los 60–65 años, aunque se están viendo casos en personas más jóvenes, incluso menores de 50. Las razones de este aumento no están completamente definidas, lo que refuerza la importancia de la información y la concientización”, afirma el especialista.
Cáncer de páncreas: un tumor con enormes desafíos
¿Por qué el cáncer de páncreas tiene tan mal pronóstico y es considerado uno de los más difíciles de tratar?
—Principalmente porque suele diagnosticarse en etapas avanzadas. A diferencia de otros tumores, como el de mama o colon, no contamos con estudios eficaces que permitan detectarlo precozmente. Además, los síntomas iniciales suelen ser inespecíficos, lo que retrasa la consulta. Cuando finalmente se diagnostica, muchas veces la enfermedad ya no es operable.
A eso se suma que las opciones terapéuticas también son limitadas. Más allá de la quimioterapia, no hemos tenido terapias dirigidas con el impacto que sí vemos en otros tipos de cáncer. Y la inmunoterapia, hasta el momento, no demostró un beneficio significativo en la mayoría de los casos.
¿En qué consiste el avance presentado por el equipo español?
–Lo que se anunció es el desarrollo de una terapia combinada dirigida, lo que conocemos como terapia target, evaluada en un modelo animal de cáncer de páncreas. Se trata de una triple combinación de fármacos que actúan sobre proteínas específicas involucradas en el crecimiento y la supervivencia de las células tumorales.
Uno de los blancos principales es la proteína KRAS, que está alterada en más del 90% de los casos de cáncer de páncreas. Esta alteración es una de las características distintivas de la enfermedad. Lo que hace la combinación es bloquear distintas vías de activación celular que estimulan la proliferación tumoral y frenan también el crecimiento del tumor
¿Qué resultados se observaron?
—En el modelo animal se logró frenar el crecimiento tumoral e incluso, en algunos casos, erradicar tumores. Además, la combinación mostró buena tolerancia en los animales estudiados. Es un resultado muy alentador desde el punto de vista biológico.

Investigación española: el alcance real y sus limitaciones
¿Puede aplicarse a todos los tipos de cáncer de páncreas?
-En teoría, podría aplicarse a más del 90% de los casos, justamente porque la alteración molecular sobre la que actúa está presente en la mayoría de los tumores pancreáticos. Pero es fundamental subrayar que hasta ahora hablamos de resultados en animales y no sabemos aún si ese efecto se reproducirá en seres humanos, interrogante que sólo podrá determinarse mediante ensayos clínicos.
¿Podemos decir entonces que la investigación se encuentra en la fase preclínica?
-Sí. El próximo paso será iniciar estudios en humanos, comenzando por la fase I, donde se evalúa seguridad y dosis. Después vendrán las fases II y III, en las que se analizará la eficacia y se comparará con tratamientos estándar.
Es un proceso riguroso que puede llevar entre cinco y diez años. Por eso es importante poner un límite al entusiasmo: si bien el avance es promisorio, aún no es un tratamiento disponible.
¿Podría combinarse esta estrategia con quimioterapia u otras terapias?
-Es muy probable que el futuro del tratamiento del cáncer de páncreas esté en las combinaciones. La quimioterapia sola tiene eficacia limitada, por lo que hoy se exploran esquemas que integran distintas terapias dirigidas, eventualmente asociadas a quimioterapia u otros agentes. El desafío será determinar cuál es la combinación más efectiva y mejor tolerada.
Algunos titulares hablaron de “erradicación” del cáncer. ¿Es prudente usar ese término?
-Creo que no es apropiado en esta etapa, porque ese término puede generar expectativas irreales. La ciencia necesita validación progresiva y evidencia sólida antes de hacer afirmaciones de ese tipo.
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Avances en cáncer de páncreas: qué dice la ciencia sobre las expectativas reales
-En definitiva, ¿qué expectativas concretas pueden tener hoy los pacientes?
—En la actualidad, el tratamiento continúa basándose en la cirugía cuando es posible, la quimioterapia y la radioterapia. Eso no cambia de manera inmediata.
Sin embargo, es importante destacar que existen ensayos clínicos en marcha que evalúan nuevas estrategias, algunas en fases avanzadas de desarrollo. Participar en un estudio puede representar una oportunidad para determinados pacientes que cumplan criterios específicos.

—¿Se realizan este tipo de investigaciones en Argentina?
—Sí. La mayoría de los ensayos son internacionales y Argentina participa en varios de ellos. Si bien el número es menor que en Europa o Estados Unidos, contamos con centros especializados y equipos con experiencia en investigación clínica.
Entre la esperanza y la prudencia: qué dicen los expertos sobre el tratamiento español
-Como médico, ¿cómo se equilibra la esperanza con la cautela?
–Con honestidad. Es fundamental explicar que el desarrollo de nuevos tratamientos lleva tiempo. Pero también es importante transmitir que la investigación está activa y que el conocimiento sobre la biología del tumor está avanzando.
El cáncer de páncreas es una enfermedad frecuente cuya incidencia y mortalidad podrían incrementarse en los próximos años. En Argentina se ubica entre las principales causas de muerte por cáncer y la sobrevida global sigue siendo baja.
Por eso, cada paso en la comprensión de sus mecanismos moleculares es relevante. Este estudio no cambia hoy la práctica clínica, pero representa un avance sólido en una dirección que durante mucho tiempo parecía inalcanzable.




