Christina Koch es una de las figuras centrales del nuevo capítulo de la exploración espacial. Astronauta de la NASA, ingeniera eléctrica y científica, será la primera mujer en viajar alrededor de la Luna como parte de la misión Artemis II, un hito que marcará el regreso de seres humanos al entorno lunar después de más de medio siglo.
Aunque no se trata de un alunizaje, el vuelo tendrá un valor histórico y simbólico enorme, ya que validará los sistemas necesarios para futuras misiones tripuladas que sí buscarán pisar la superficie lunar.
- Te puede interesar: Cómo la NASA usa inteligencia artificial en sus misiones espaciales
Cómo será Artemis II, la misión de la NASA
Artemis II será la primera misión tripulada del programa y consistirá en un viaje de aproximadamente diez días en la nave Orion, que llevará a la tripulación a rodear la Luna y regresar a la Tierra. En ese contexto, Christina Koch tendrá un rol clave como especialista de misión, encargada de supervisar sistemas críticos, participar en pruebas de navegación, comunicaciones y soporte vital, y aportar su experiencia sobre el comportamiento humano en misiones de espacio profundo.

El objetivo principal es demostrar que los astronautas pueden viajar de manera segura más allá de la órbita terrestre baja, un paso indispensable para establecer una presencia sostenida en la Luna y, a largo plazo, avanzar hacia Marte.
El paso de Christina Kolch como astronauta
La elección de Koch para integrar Artemis II no es casual. Antes de este desafío, ya había hecho historia en la Estación Espacial Internacional al completar, entre 2019 y 2020, el vuelo espacial más largo realizado por una mujer, con 328 días consecutivos en microgravedad.
- Te puede interesar: Disputa por la Luna entre EE. UU. y China: ¿se reaviva la carrera espacial?
Durante esa misión participó en múltiples caminatas espaciales y fue protagonista del primer paseo espacial realizado exclusivamente por mujeres, junto a la astronauta Jessica Meir. Además, llevó adelante investigaciones científicas fundamentales sobre los efectos físicos y psicológicos de las estadías prolongadas en el espacio, información clave para las misiones de larga duración que planea la NASA.

Christina Koch nació en 1979 en el estado de Michigan y se formó como ingeniera eléctrica en la Universidad Estatal de Carolina del Norte. Antes de convertirse en astronauta, trabajó en proyectos científicos en algunos de los entornos más extremos del planeta, como la Antártida y el Ártico, experiencias que fortalecieron su perfil para enfrentar el aislamiento, la exigencia física y la toma de decisiones en condiciones límite.
En 2013 fue seleccionada como parte de la clase de astronautas de la NASA, iniciando un entrenamiento riguroso que incluyó operaciones espaciales, robótica, supervivencia y trabajo en equipo.




