La NASA pospuso nuevamente el lanzamiento de Artemis II, su histórica misión lunar tripulada, que ahora apunta a marzo de 2026 como la primera ventana viable para despegar después de detectar problemas técnicos durante las pruebas previas al vuelo.
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La falla que terminó aplazando aún más la misión de Artemis II
Se trata particularmente de una fuga de hidrógeno en el cohete Space Launch System (SLS) y otras anomalías que impidieron completar con éxito el ensayo general con combustible.
Artemis II estaba programada inicialmente para principios de febrero, con una fecha tentativa alrededor del 6 de febrero de 2026, pero la NASA decidió no avanzar hacia el lanzamiento sin antes resolver fallas críticas surgidas durante un ensayo de 49 horas conocido como “wet dress rehearsal”, en el que se simula la cuenta regresiva y el abastecimiento real del cohete con propelentes criogénicos antes de un vuelo tripulado.

Durante ese ensayo en el Centro Espacial Kennedy de Florida, los ingenieros detectaron fugas de hidrógeno líquido en una interfaz del cohete SLS que dirige el combustible criogénico a la etapa central. Aunque parte de la prueba pudo completarse, la fuga no se resolvió completamente y obligó a detener la simulación antes de alcanzar todos los hitos planeados.
Debido a la peligrosidad del hidrógeno, que es altamente inflamable y difícil de manejar en frío extremo, este tipo de filtraciones requiere una revisión detallada y ajustes en sellos, conexiones y procedimientos antes de autorizar que una tripulación ascienda a bordo.
Viaje a la Luna: otros errores que detectó la NASA antes del lanzamiento
Además de la fuga, los equipos encontraron otros problemas menores durante la prueba, como interrupciones en comunicaciones de audio y anomalías en algunos sistemas de la cápsula Orion debidas a condiciones de frío en la plataforma, que, si bien no ponen en riesgo por sí solos la misión, suman incertidumbre a la expectativa de un lanzamiento seguro.
Como resultado, la NASA descartó por completo febrero como mes de lanzamiento para Artemis II y ahora estudia varias fechas disponibles en marzo, como entre el 6 y el 9 de marzo o el 11, antes de abrir otras ventanas en abril si ninguna de las anteriores puede aprovecharse.
Cuando la historia se repite: fallas técnicas y fechas que no admiten margen
Este aplazamiento representa otro paso en un calendario ya marcado por retrasos: la misión fue postergada en el pasado por problemas con el escudo térmico de Orion tras el vuelo no tripulado Artemis I y desafíos en la certificación de sistemas de soporte vital, entre otros ajustes técnicos.

Uno de los factores clave que hace tan estrictas las ventanas de lanzamiento es la necesidad de alinear con precisión las órbitas de la Tierra y la Luna, así como las condiciones de iluminación, comunicaciones y seguridad para un vuelo profundo.
A diferencia de las misiones en órbita terrestre baja, una trayectoria lunar exige una “ventana” de tiempo limitada cada mes, porque cambiarla más de unos pocos días puede requerir un gasto de combustible que compromete el retorno seguro de la tripulación o incluso hace inviable la misión.
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Esto obliga a planificar despegues en rangos concretos, donde la geometría orbital, la posición del Sol y las capacidades de los sistemas de navegación, junto con condiciones meteorológicas aceptables, coinciden favorablemente.
Artemis II llevará a cuatro astronautas en un viaje de aproximadamente 10 días alrededor de la Luna y de regreso a la Tierra, sin alunizar, para validar tecnologías y procedimientos que serán esenciales para futuras misiones con alunizaje, como Artemis III.




