El cohete que será utilizado en la misión Artemis II es el Space Launch System, conocido como SLS, el lanzador más potente jamás desarrollado por la NASA. Este cohete será el encargado de enviar a la nave Orion con astronautas a bordo en el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna desde las misiones Apolo, marcando un nuevo capítulo en la exploración espacial humana.
- Te puede interesar: Artemis II: quién es Christina Koch, la primera mujer que viajará alrededor de la Luna
Cómo es el cohete que volverá a la Luna en Artemis II
El SLS surge como parte del programa Artemis, impulsado por la NASA con el objetivo de establecer una presencia humana sostenida en la Luna y utilizarla como plataforma para futuras misiones a Marte. Su desarrollo comenzó a principios de la década de 2010, tras el retiro del programa del Transbordador Espacial, con la idea de aprovechar tecnología probada y adaptarla a la exploración del espacio profundo.
La construcción del cohete está liderada por la NASA, con Boeing como contratista principal de la etapa central, junto a una amplia red de empresas aeroespaciales estadounidenses.

El funcionamiento del SLS se basa en una arquitectura de gran potencia. En el centro del cohete se encuentra la etapa principal, que almacena enormes cantidades de hidrógeno líquido y oxígeno líquido a temperaturas extremadamente bajas. Estos propelentes alimentan cuatro motores RS-25, versiones modernizadas de los motores utilizados en el Transbordador Espacial, capaces de generar un empuje colosal durante los primeros minutos del lanzamiento.
A ambos lados del cuerpo central se acoplan dos propulsores de combustible sólido de cinco segmentos, que aportan la mayor parte de la fuerza necesaria para despegar y abandonar la atmósfera terrestre.
Una vez agotados los propulsores laterales, estos se separan y caen al océano, mientras la etapa central continúa impulsando el sistema hasta casi alcanzar la órbita. Posteriormente, entra en funcionamiento la etapa superior, conocida como ICPS, que proporciona el empuje final para colocar a la nave Orion en una trayectoria lunar.
- Te puede interesar: NASA: quién es el nuevo director interino designado por Trump
La nave Orion: la cápsula que llevará a los astronautas
En el caso de Artemis II, esa trayectoria será de “retorno libre”, lo que permitirá que la nave rodee la Luna y regrese a la Tierra sin necesidad de maniobras complejas.

La nave Orion, ubicada en la punta del cohete, es la cápsula tripulada diseñada para transportar astronautas al espacio profundo. Cuenta con sistemas avanzados de soporte vital, comunicaciones de largo alcance y un escudo térmico capaz de soportar la intensa fricción del reingreso a la atmósfera terrestre a velocidades mucho mayores que las de las misiones en órbita baja.
Durante Artemis II, la tripulación pasará cerca de diez días en el espacio, probando todos estos sistemas en condiciones reales.




