La red fue desmantelada por la Policía Federal brasileña. El dinero era utilizado para reclutar inmigrantes y refugiados, comprarles pasajes de avión y enviarlos a Medio Oriente.
En diálogo con DEF, el director de Políticas de Ciberseguridad del Jack Gordon Institute de la Universidad Internacional de Florida (FIU) advirtió sobre el avance del gigante asiático en la región.