El presidente de Venezuela modificó su gabinete económico y descartó una devaluación del bolívar. El nuevo ministro de Finanzas y de la Bana Pública será el general Rodolfo Marco Torres.

Los cambios no significan un nuevo rumbo en la política económica del Gobierno socialista de Maduro, que ha culpado a la oposición de una guerra económica que dice es la causantes de la desaceleración, la galopante inflación y los episodios de escasez de productos básicos que sufre el país petrolero.

Maduro anunció que el ahora ex ministro de Finanzas, el matemático Nelson Merentes, abandonará su cargo para volver a tomar las riendas del Banco Central. Su postulación debe ser aprobada por la Asamblea Nacional, que es dominada por el oficialismo. En su lugar al frente del ministerio quedará Rodolfo Marco Torres, un general que acompañó en 1992 al fallecido líder socialista Hugo Chávez en un fallido golpe de Estado y estuvo preso por ello. Marco Torres se desempeñaba como ministro para la Banca Pública, cartera que será fusionada con Finanzas. Con experiencia como presidente del nacionalizado Banco de Venezuela, el mayor del país, es un hombre pragmático que gusta del bajo perfil y tiende a evitar peleas públicas con figuras opositoras y confrontaciones con los periodistas. Desde su nuevo puesto, tendrá que lidiar con la compleja situación económica, que según la oposición es producto de malas políticas y el desgaste de 15 años de controles.

Aunque muchos especialistas aseguran que Venezuela necesita una devaluación para eliminar las distorsiones de la economía, incluyendo la venta ilegal de dólares a diez veces el tipo oficial, Maduro ratificó que dejará intacta la tasa. “Vamos a mantener a 6,30 (bolívares) el dólar de la República durante todo este año y bastante tiempo hacia adelante”, dijo el mandatario en su discurso anual para rendir cuentas ante la Asamblea Nacional, que duró cuatro horas.

Fuente: Reuters