El líder opositor venezolano Leopoldo López fue condenado a 13 años y nueves meses de prisión, por incitar a las violentas protestas antigubernamentales del año pasado.

leopoldo

Luego de una maratónica sesión de casi 12 horas, un tribunal de Caracas decretó que López, de 44 años, deberá purgar condena en la cárcel militar de Ramo Verde, en las afueras de Caracas, donde está preso desde febrero de 2014.

“Concluyó la audiencia. La jueza (Susana) Barreiros sentenció a Leopoldo a 13 años 9 meses y 7 días. Sitio de reclusión: Ramo Verde”, escribió Roberto Marrero, uno de sus abogados, en su cuenta de Twitter @RobertoMarrero.

El encierro de López ha sido considerado por defensores de derechos humanos, ex presidentes iberoamericanos y líderes políticos como una prueba de que el Gobierno de Nicolás Maduro mantiene “presos políticos”.

Sin embargo, Maduro se ha dicho, usando una frase del fallecido Hugo Chávez, que en Venezuela sólo hay “políticos presos”.

En algunas zonas de clase media de Caracas, la gente protestaba la condena haciendo sonar sus cacerolas tras conocerse el fallo.

Economista graduado en Harvard, López fue un exitoso alcalde del municipio caraqueño de Chacao entre 2000 y 2008, pero la justicia venezolana lo inhabilitó para optar por cargos de elección popular, acusándolo de irregularidades en su gestión y truncando una ascendente carrera pública.

Sin embargo, tras su aprehensión, su figura política siguió creciendo hasta convertirse, según recientes encuestas, en el líder opositor con mayor aceptación, por encima del dos veces candidato presidencial Henrique Capriles.

López es también uno de los políticos más rechazados por el oficialismo, acusado de organizar la detención de un miembro del gabinete de Chávez durante los confusos hechos que sucedieron al breve golpe de estado contra el mandatario en 2002.