El primer ministro Mykola Azárov subrayó que existe “un intento del golpe de Estado” y que la demanda de la oposición de una convocatoria a elecciones presidenciales anticipadas “es irreal”.

Azarov acusó a los líderes de la oposición de incitar “la acción criminal” alentando protestas antigubernamentales, que dijo que desestabilizan la situación en Ucrania, una ex república soviética de 46 millones de habitantes.

Pero en una medida que subraya las críticas de Estados Unidos con el trato dado a los manifestantes, la embajada de Estados Unidos en Kiev dijo que había revocado las visas de varios ucranianos vinculados con la violencia policial contra manifestantes en noviembre y diciembre.

No dio el nombre de los altos funcionarios, pero dijo que estaba estudiando más acciones contra los responsables de los episodios violentos actuales.

La Unión Europea pidió que el Gobierno de Ucrania y la oposición se “comprometieran en un auténtico diálogo”.

“Condeno de forma contundente la escalada violenta de los acontecimientos en Kiev durante la noche, que han llevado a que se produjeran víctimas. Las reportadas muertes de varios manifestantes son una fuente de extrema preocupación”, dijo la jefa de Política Exterior de la UE, Catherine Ashton, en un comunicado.

Fuente: Reuters