“Vamos a recuperar la fragata Libertad como lo hicimos con todos los bienes del Estado”, aseguró el canciller en un mensaje en el que repasó los bienes del Estado que fueron embargados en los últimos años y recordó que fueron recuperados “sin negociar”.

El ministro de Relaciones Exteriores hizo hincapié en que “si antes del 2003 no había embargos, era simplemente porque el país se seguía endeudando para pagar en un círculo vicioso que terminó con la crisis del 2001”. En ese orden, reafirmó la política del gobierno nacional al reiterar que “vamos a recuperar la fragata Libertad como lo hicimos con todos los bienes del Estado”. En ese sentido, enumeró que “fueron recuperados desde las embajadas hasta los inventos y desarrollos tecnológicos de nuestros científicos, además de la casa del general San Martín en Boulogne Sur Mer”.

“Seguiremos trabajando -aseguró Timerman- con la convicción y la dignidad con la que asumimos todos los compromisos y no caeremos en las trampas de los fondos buitre ni de sus socios locales”. Preguntado sobre cuál es la situación en este momento de la fragata, el canciller sostuvo que “se está llevando adelante el proceso legal y se está estudiando la posibilidad de llevarlo a un tribunal internacional”.

En su declaración, el ministro subrayó que “el embargo de la fragata “no es un tema aislado, es un importante episodio en la larga serie de conflictos internos y externos generados a partir de la dictadura cívico militar en 1976”. Apuntó que “desde ese fatídico año y el colapso del 2001 los distintos gobiernos impulsaron un política de debilitamiento de la soberanía legal del país”.

“Por ejemplo -citó el canciller- se firmaron 58 tratados bilaterales de inversión que obligaban a la Argentina a aceptar los sistemas judiciales extranjeros”. Enfatizó que “desde la asunción de Néstor Kirchner en el 2003 se decidió hacerse cargo del default y el colapso económico y social sin renunciar ni a la soberanía ni a la dignidad utilizando las pocas herramientas legales que seguían vigentes”.

Explicó que “entre el año 2005 y el 2010 se renegoció el 93 por ciento de la deuda con los acreedores quedando un 5 por ciento en manos de fondos buitre, que se dedican a extorsionar países comprando su deuda por centavos y con métodos usureros exigir pagos fuera de toda lógica”.

Fuente: Télam