El gobierno boliviano expulsó del país a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), acusada de conspiración.

“Hemos decidido expulsar a USAID de Bolivia, se va USAID de Bolivia, pido al hermano canciller (David Choquehuanca) comunicar inmediatamente a la embajada de Estados Unidos”, anunció Evo Morales en su discurso de homenaje al Día del Trabajo. En noviembre de 2008, el gobierno de Morales había expulsado a la agencia antidroga estadounidense (DEA), acusada también de ser parte de un plan de conspiración. USAID llegó a Bolivia en 1964 e impulsó proyectos en salud, desarrollo sostenible, medio ambiente y otros.

“Seguramente pensarán todavía que aquí se puede manipular políticamente, económicamente (a los bolivianos), esos son tiempos pasados”, afirmó Morales, a tiempo de denunciar que USAID utiliza algunos dirigentes sociales para dividir a las organizaciones sociales, desestabilizar el país y a su gobierno a cambio de “limosnas”.

El jefe del Estado boliviano reafirmó que su país quiere relaciones de “tú a tú” con EE.UU., cuyo gobierno debe renunciar -dijo- a la mentalidad de dominación y el sometimiento de Latinoamérica y de los países en vía de desarrollo. “Seremos un pequeño país, pero igual merecemos respeto” y la expulsión de USAID es también “una protesta frente a ese mensaje del canciller de Estados Unidos (el secretario de Estado estadounidense John Kerry) que dice que Latinoamérica es el patio trasero de los EE.UU.”, agregó. Respecto a la cooperación de USAID, Morales afirmó que Bolivia está preparada para asumir el financiamiento de los proyectos que impulsaba esa agencia estadounidense.