La Casa Blanca afirmó sentirse “muy decepcionada” por la decisión del gobierno de Vladimir Putin, que ignoró los pedidos de extradición de Washington bajo la acusación de haber filtrado detalles de programas secretos de vigilancia del gobierno de EE.UU.

El ex contratista de seguridad estadounidense Edward Snowden abandonó sigilosamente el jueves el aeropuerto de Sheremetyevo en Moscú, luego de que Rusia finalmente le brindó asilo por un año, acabando con más de un mes de espera en la zona de tránsito de la terminal aérea.

La decisión rusa de ayudarlo, ignorando los pedidos de extradición de Washington para que enfrente cargos por filtrar detalles de programas secretos de vigilancia del Gobierno, enojó a EE.UU. y puso en duda una cumbre entre los presidentes Barack Obama y Vladimir Putin en Moscú prevista para septiembre.

Luego de 39 días evitando la multitud de reporteros de todo el mundo desesperados por obtener su imagen, Snowden logró escabullirse nuevamente, al partir del aeropuerto en un automóvil sin ser detectado.

“Durante las últimas ocho semanas hemos visto a la administración Obama no mostrar ningún respeto por la ley internacional o local, pero finalmente la ley está triunfando”, dijo Snowden a través de un comunicado publicado por el grupo WikiLeaks, que lo ha estado asistiendo. “Le agradezco a la Federación Rusa por brindarme asilo de acuerdo con sus leyes y obligaciones internacionales”, agregó el joven, cuyas primeras filtraciones fueron publicadas hace dos meses.

Imágenes borrosas difundidas por la televisión de Rusia mostraron el nuevo documento de Snowden, que es similar a un pasaporte ruso, y revelaron que el estadounidense recibió asilo por un año a partir del 31 de julio.

Un abogado ruso que lo ha estado asistiendo dijo que entregó al joven de 30 años el nuevo documento, que le permitió abandonar el aeropuerto en busca de un lugar seguro que será mantenido en secreto, y agregó que Snowden podría trabajar y viajar libremente dentro del país de 142 millones de habitantes.