La petrolera española, que veía amenazada su nota de calificación por parte de las agencias de rating crediticio, confirmó la venta de sus activos en Gas Natural Licuado (GNL) a la compañía anglo-holandesa por 6.653 millones de dólares.

Presionada por las agencias de calificación que tienen la nota de la petrolera española a un escalón del terreno especulativo, Repsol puso en venta sus activos de GNL, muy atractivos para los inversores por el auge del shale gas y luego de la crisis de Fukushima que convirtió a Japón en muy dependiente de esta fuente de energía. La venta de estos activos permitirá a Repsol aflorar plusvalías por 3.500 millones de euros respecto al valor en libros.

El acuerdo con Shell no incluye la planta canadiense de Canaport, que ha visto reducido su atractivo en el mercado por la caída de los precios de gas provocada por el auge del shale gas en el mercado estadounidense. En ese caso específico, Shell asumió el compromiso de suministrar gas natural licuado a la planta de regasificación de Repsol durante los próximos 10 años, por un volumen total aproximado de 1 millón de toneladas.

Fuentes: Reuters, Shell y Repsol