El Consejo de Administración de la petrolera española dio el visto bueno al acuerdo, que incluye el derecho a percibir  5000 millones de dólares en bonos soberanos argentinos y un paquete complementario por un importe máximo de 1000 millones de dólares.

El acuerdo estipula que el Gobierno argentino entregará a Repsol títulos de deuda pública en dólares, cuya composición es la siguiente:

Un paquete fijo, por un valor nominal de 5.000 millones de dólares, compuesto por:

• Bonar X: 500 millones de dólares.

• Discount 33: 1.250 millones de dólares

• Bonar 2024: 3.250 millones de dólares.

Un paquete complementario, por un importe máximo de 1.000 millones de dólares, compuesto por:

• Boden 2015: 400 millones de dólares.

• Bonar X: 300 millones de dólares.

• Bonar 2024: 300 millones de dólares.

La entrega de este segundo paquete de bonos se ajustará de manera que el valor de mercado de todos los bonos argentinos entregados a Repsol ascienda, al menos, a 4.670 millones de dólares, con un máximo de 6.000 millones de dólares de valor nominal. El valor de mercado se calculará tomando como referencia las cotizaciones recibidas de entidades financieras internacionales. El orden de entrega de los bonos complementarios será el antes citado, de manera que Repsol recibiría primero los bonos de vencimiento más próximo, hasta los límites indicados para cada uno de ellos. El cierre de la transacción se producirá con la entrega de los bonos a favor de Repsol con plenas garantías de su depósito en una entidad internacional de compensación y liquidación de valores financieros.

Los títulos públicos se entregan a Repsol “pro solvendo”; es decir, la deuda de la República Argentina frente a Repsol se dará por saldada con el cobro total de la misma, ya sea con la enajenación de los bonos o con el cobro regular de la deuda a sus respectivos vencimientos. Como garantía adicional, la República Argentina reconoce que en caso de reestructuración, o de incumplimiento del pago de los títulos, Repsol tiene derecho a acelerar la deuda, y reclamar en arbitraje internacional sujeto a UNCITRAL (Reglamento de Arbitraje de la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional) las cantidades pendientes de pago hasta alcanzar los 5.000 millones de dólares.