Tras un artículo del diario conservador británico The Sunday Times, en el que puso en duda el futuro “boom petrolero” del archipiélago, la explotación comercial de hidrocarburos en el mar adyacente a las islas parece cada vez más lejana.

La renuncia del CEO de Premier Oil, una empresa comprometida en la exploración de gas y petróleo en bloques adyacentes a las islas Malvinas, pone en entredicho la viabilidad de esas operaciones. La compañía británica había adquirido en julio de 2012 el 60% de las licencias de Rockhopper Exploration en la Cuenca Malvinas Norte. Allí se encuentra el bloque Sea Lion, que aparecía hasta ahora como el más prometedor hallazgo realizado en aguas del archipiélago. La dimisión de Simon Lockett sería consecuencia de la “presión de los accionistas” tras la abrupta caída en la Bolsa de Londres, donde los títulos de Premier Oil perdieron un cuarto de su valor en los últimos dos años. Ahora estarían buscando un socio para realizar su plan de inversiones de 5200 millones de dólares en Sea Lion, lo que retrasará hasta el año que viene la decisión sobre la puesta en marcha de ese proyecto.

Al momento del descubrimiento de petróleo en ese bloque, DEF consultó al geólogo Daniel Kokogian, especialista en el tema, quien manifestó que el dato negativo de esa noticia era que se trataba  de un “potencial yacimiento multicapa, multirreservorio, lo que significa que tiene arenas separadas entre sí”. De esa forma, se necesitarían “muchos más pozos para drenar el mismo volumen que requeriría un reservorio más simple”, con un “factor de recuperación primario” que no superaría el 15% del denominado oil in place (petróleo originalmente en sitio), en lugar del 20 o del 30% habitual en otro tipo de yacimientos. Su advertencia de ese momento es ahora más real que nunca y estaría forzando a la empresa operadora a replantear su estrategia en Malvinas.

Por su parte, Falklands Oil and Gas Limited (FOGL) -que también integra el consorcio operador de Sea Lion- absorbió en octubre del año pasado a Desire Petroleum, otra compañía británica presente en la Cuenca Malvinas Norte. En lo que se refiere a las Cuencas Malvinas Sur y Malvinas Este, FOGL debió asociarse con la francesa Edison (subsidiaria de EDF) y la estadounidense Noble Energy para continuar su campaña exploratoria en la zona. Luego de la finalización de los estudios sísmicos, el objetivo sería perforar en 2015 dos pozos en aguas profundas. Mientras tanto, la restante petrolera que se encuentra presente en la Cuenca Malvinas Sur, Borders & Southern, había anunciado en 2012 el hallazgo de gas condensado en el área Darwin, al sur de las islas, luego de haber sellado y abandonado otros dos “pozos secos” ubicados en las áreas Toroa y Stebbing. Hasta la fecha, no ha habido mayores avances al respecto.

Cabe recordar que entre agosto y septiembre del año pasado, en cumplimento de la legislación argentina, la Secretaría de Energía de la Nación sancionó a todas las empresas que operan en las islas y las inhabilitó para desarrollar actividades en nuestro país. Las sanciones incluyeron la inhabilitación por 20 años de Rockhopper, FOGL y Borders & Southern, en tanto que en el caso de Premier Oil la sanción fue una inhabilitación por 15 años.