Ollanta Huamala informó que dos importantes jefes del grupo guerrillero fueron abatidos en un enfrentamiento con las fuerzas armadas en Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM).

Los muertos son Alejandro Borda Casafranca, alias “Alipio”, y Martín Quispe Palomino, alias “Gabriel”, número uno y dos del mando militar de la facción de la guerrilla de Sendero Luminoso que opera en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), la región de mayor densidad de plantaciones de hoja de coca del mundo. “Los miembros de las Fuerzas Armadas y la policía del Perú han permitido que esta operación termine con éxito y haya dado un duro golpe a la organización criminal Sendero Luminoso, y permitido la caída de dos delincuentes terroristas como ‘Alipio’ y ‘Gabriel'”, dijo el ministro de Defensa, Pedro Cateriano.

En declaraciones a periodistas, refirió a que peritos en la zona del enfrentamiento confirmaron que se trata de estos dos líderes insurgentes, pero señaló que realizarán pruebas de ADN a los cuerpos que arribaron a Lima fuertemente custodiados. También falleció otro rebelde cuya identidad no ha sido determinada, añadió. En el choque -que se produjo en la noche del domingo en el departamento de Ayacucho, unos 575 kilómetros al este de Lima- no se produjeron bajas militares ni policiales.

La denominada operación “Camaleón” daría réditos al presidente Humala, que prometió combatir a los rebeldes que se involucraron en el narcotráfico después de que los fundadores del movimiento maoísta fueron apresados durante su guerra contra el Estado en las décadas de 1980 y 1990. En el conflicto que puso en jaque al Estado peruano murieron unas 69.000 personas, según cifras oficiales.

“Este es un trabajo silencioso, esforzado, que han venido realizando las Fuerzas Armadas y la policía nacional, en base a una nueva estrategia del Gobierno del presidente Ollanta Humala, que unificó el comando entre las Fuerzas Armadas y la policía”, dijo el ministro Cateriano.

Según medios locales, el grupo de élite que llevó a cabo la operación depende directamente de Humala, un militar retirado cuya popularidad se ha desgastado en forma sostenida en los últimos meses y se ubica en el peor nivel de lo que va de su mandato.

SENDERO LUMINOSO, CADA VEZ MÁS DEBILITADO

Este fue el golpe más fuerte contra los remanentes de Sendero Luminoso desde que las Fuerzas Armadas capturaron en el 2012 en la zona del Alto Huallaga, al noreste de Lima, al “camarada Artemio”.

El grupo guerrillero está dividido en dos facciones. Artemio, condenado a prisión perpetua, lideraba la facción del Alto Huallaga, de la línea maoísta, mientras que el líder de la otra ala, que ya no mantiene esa ideología y es prácticamente una aliada de los narcotraficantes que operan en el VRAEM, es Víctor Quispe Palomino, alias “José”.

Si bien no representan una potencial amenaza para el Estado peruano, los remanentes rebeldes de la zona del VRAEM realizarían ataques como represalia tras el abatimiento de “Alipio” y “Gabriel”, dijo a Reuters una fuente de inteligencia.

Asimismo, analistas dijeron que la muerte de estos líderes rebeldes obligará a los guerrilleros remanentes a un repliegue estratégico para renovar su estructura.

“Gabriel”, por ejemplo, lideró el secuestró en abril del año pasado de más de 30 trabajadores de empresas contratistas que operan el sistema de transporte de gas del rico yacimiento Camisea, lo que movilizó a más de 1.500 policías y militares en la sureña región del Cusco.

Humala ha reforzado la seguridad en la zona, pues un atentado rebelde contra el gasoducto existente desde Camisea, en los Andes, hasta el centro de país afectaría temporalmente la generación de la mitad de la electricidad que consume Perú.

Fuente: Reuters