La edición italiana de Vanity Fair eligió al Pontífice como figura destacada, bajo el título “Francisco, el Papa coraje”.

“¿Quién de ustedes lloró por la muerte de estos hermanos y hermanas? ¿Por estas personas que viajaban en una balsa? ¿Por esas jóvenes madres que llevaban a sus hijos? ¿Por estos hombres que solo deseaban poder mantener a sus familias? Pidamos al Señor la gracia de poder conmovernos y dejar de lado nuestra indiferencia”. Con esas palabras pronunciadas por Francisco durante su visita a la isla de Lampedusa, destino por miles de inmigrantes africanos que se lanzan a la difícil aventura de atravesar el Mediterráneo en busca de nuevos horizontes, Vanity Fair destaca la figura del Pontífice. “Sus primeros cien días ya lo ubicaron al tope de la clasificación de líderes mundiales que hacen historia, pero la revolución continúa”, señala el semanario, que recoge el testimonio de destacadas personalidades de la cultura y el arte.

Elton John señala: “Francisco es un milagro de humildad en la era de la vanidad. Espero que sepa hacer llegar su mensaje a los sectores marginados de la sociedad, a aquellas comunidades que en este momento de sus vidas necesitan desesperadamente de su amor. Pienso, por ejemplo, a los homosexuales. Parecería que este Papa quiere retrotraer a la Iglesia a los antiguos valores de Cristo y, al mismo tiempo, acompañar su ingreso al siglo XXI. Si logra alcanzar y conmover a los niños, a las mujeres y a los hombres que conviven con el HIV y con el SIDA –que generalmente se encuentran solos, escondidos y en silencio–, su faro de esperanza podrá iluminar aún más que cualquier progreso de la ciencia, ya que ningún fármaco tiene el poder del amor”.

Por su parte, el cantante Andrea Bocelli considera que Francisco es un “regalo de Dios a una Iglesia atormentada y dominada por las fuerzas del mal”, mientras que la escritora Dacia Maraini asegura que las mujeres esperan mucho del Pontífice argentino. “Incluso las mujeres que están fuera de la Iglesia esperan un mayor respeto por sus derechos y mayor comprensión a sus demandas”. “¿No sería el momento de abrir las puertas a tanta inteligencia femenina que prolifera dentro de la Iglesia?”, se pregunta. Finalmente, el compositor y actor Giorgio Faletti pone énfasis en las dotes de “gran comunicador” de Jorge Mario Bergoglio, “una persona cuyo rostro inspira bondad”, “un hombre que tiene todas las características para colocar a resguardo al Vaticano de los escándalos que recientemente han resquebrajado su imagen”.