La Pastoral Social del Obispado de Neuquén calificó de “ilegítimo e inmoral” el convenio, al tiempo que cuestionó la “grave iniquidad” que implican las exenciones impositivas a “una empresa privada de muy dudosa responsabilidad social”, en referencia a Chevron.

Con el título “Callar sería complicidad”, la Pastoral Social del Obispado de Neuquén señala, en el primer punto del comunicado difundido este lunes, que “el fin no justifica los medios”. “Podemos comprender la emergencia energética que padecemos como país y las necesidades de remediarla -explica-. Pero no podemos aceptar que se lo haga de cualquier manera y menos de forma inmoral”.

A continuación,  rechaza que “se privilegie a una empresa privada, de muy dudosa responsabilidad social, exceptuándola de los impuestos legales en vigencia, cuando a la vez se proclama la necesidad de recaudar para las arcas públicas”. En ese sentido, hace una advertencia: “Esta grave iniquidad autorizaría a la ciudadanía a iniciar una rebelión fiscal para no abonar los impuestos públicos, ya que si se exceptúa a empresas que se benefician tanto económicamente, por qué cobrarle al ciudadano que es quien construye el bienestar social de manera cotidiana”.

Un segundo cuestionamiento apunta a las “cláusulas secretas” del convenio firmado por YPF y Chevron, que “desconocemos los verdaderos dueños de los bienes naturales de la República, que somos todos los ciudadanos de la Patria, especialmente en este caso los neuquinos”. “Este solo secretismo lo convierte en inaceptable -continúa-. Los bienes naturales son más que ‘recursos’. No somos sus dueños absolutos, sino solo sus administradores, misión que hemos de cumplir con responsabilidad y justicia, de acuerdo al derecho que sobre los mismos tienen las futuras generaciones”.

Por último, la Iglesia neuquina hace un llamado a los legisladores provinciales, quienes deberán tratar mañana el asunto en el recinto, para que “rechacen totalmente el acuerdo YPF-Chevron, a fin de no caer -como responsables del pueblo de la provincia- en la traición a sus deberes como defensores del bien común de todos los neuquinos”.