El ministro de Energía, Guillermo Coco, anunció la restitución del área Fortín de Piedra a Tecpetrol, perteneciente al grupo Techint, a cambio de una inversión de alrededor de 48 millones de dólares que se volcará al desarrollo de cuatro pozos no convencionales.

El ministro de Energía confirmó el acuerdo que llegó luego de una intensa negociación que encabezó el gobernador Jorge Sapag. “Es un acuerdo importante y conveniente para la provincia porque van a perforar cuatro pozos shale”, explicó el jefe de la cartera energética este diario.

En abril Fortín de Piedra le había sido revertida a Tecpetrol en medio de la ofensiva del gobierno nacional contra Repsol por concesiones que entendía no estaban siendo explotadas o que no tenían inversiones previstas. La estrategia, canalizada a través de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi) involucró a todas las provincias, que cargaron contra la empresa hasta entonces era operada por los españoles.

Neuquén fue la única provincia que apuntó más allá de YPF, e incluyó a Argenta Energía (canadiense), Petrobras y Tecpetrol. Esto generó el enojo de las autoridades de la empresa estatal brasileña y también del gobierno nacional. El caso de Veta Escondida llegó incluso a la agenda de las presidentas Dilma Rousseff y Cristina Fernández. Y todavía no está resuelto pues Petrobras entiende que no había razones para la reversión y que para el área existían proyectos de inversión más que razonables y acordados con el gobierno neuquino.

Coco dijo que el tema está para resolverse pero se excusó de más precisiones. No obstante, expresó su satisfacción por el acuerdo con Tecpetrol del grupo Techint que llegó, dijo, luego de “un extenso proceso de negociación” donde la empresa, que mantiene interesantes operaciones en yacimientos convencionales en la provincia, expresó “una clara voluntad de compromiso que se refleja en la inversión” que estimó entre los 45 y 48 millones de dólares.

Las reversiones de áreas hidrocarburíferas de YPF se dieron en un marco de tensión entre los distintos actores (Nación, provincia y operadoras) y para muchos fue un argumento para justificar el proceso de estatización de YPF. Durante el proceso le quitaron a YPF Chihuido de la Salina y Portezuelo Minas, y se le rechazó una propuesta de inversión para Don Ruiz. Se aceptó, en cambio, la oferta de desarrollos por 15 millones de dólares para Rincón del Mangrullo, un área muy promisoria en gas no convencional. Todo quedó luego en manos de la YPF estatizada.

Fuente: Diario “Río Negro”