En medio de protestas callejeras, Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), prestó juramento como nuevo presidente de México para el periodo 2012-2018.

“Prometo guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de presidente de la República que el pueblo me ha conferido”, dijo Peña Nieto al jurar el cargo.

La toma constitucional de protesta duró escasos minutos, durante los cuales el ahora ex presidente Felipe Calderón, del conservador Partido Acción Nacional (PAN), se retiró la banda presidencial, con los colores verde, blanco y rojo de la bandera y el escudo de México, y se la entregó a Peña Nieto.

La ceremonia fue atestiguada por senadores y diputados, reunidos en sesión solemene del Congreso, y los miembros del Poder Judicial, como marca la Constitución.

La toma de protesta del presidente se produjo en el salón de sesiones del Congreso en medio de rechiflas de legisladores de la izquierda mientras que los representantes del PRI, con aplausos y al grito de “¡México, México!”, aclamaban al nuevo mandatario.

En las calles aledañas al Palacio Legislativo, unos 3.000 manifestantes protestaban, varios cientos de ellos intentando derribar un cerco policial con vallas de metal, lanzando bombas incendiaras, piedras y petardos. Cuerpos de emergencia reportan una veintena de heridos, entre ellos cinco uniformados.

Fuente: AFP