Las fuerzas federales ingresaron en la zona denominada Tierra Caliente para hacer frente a la narcoviolencia. “Vamos a hacer nuestro trabajo de manera severa e inflexible; para la delincuencia, ninguna consideración”, dijo el secretario de Gobernación, Osorio Chong.

Al firmar el Acuerdo del Apoyo Federal para la Seguridad en Michoacán, el encargado de la política interior del país emplazó a los grupos de autodefensa a regresar a sus lugares de origen y reincorporarse a sus actividades cotidianas. Indicó que la seguridad de las comunidades estará a cargo de las instituciones, por lo que los invitó a que coadyuven con las autoridades a proporcionar la información con que cuenten para detener a los delincuentes. Las autoridades federales y las del Gobierno del estado, indicó, aplicarán la ley de manera rigurosa e indiscriminada, por lo que no habrá tolerancia alguna para cualquier persona que sea sorprendida en posesión de armas sin contar con la autorización que para tal efecto señalan las leyes.

Osorio Chong señaló que se reforzará una estrategia amplia e integral en los municipios más afectados, para atender la seguridad de las personas, de sus bienes y también combatir las condiciones sociales que generan las conductas violentas. Esta medida, dijo, no interrumpe ni sustituye las actividades que actualmente ya realizan el Ejército, la Armada y la Policía Federal en la región ni en el resto del estado, ni tampoco supone reducir el número de efectivos que actualmente se encuentran en la entidad. Informó que el acuerdo especifica la creación de una gran Unidad Antisecuestros, que será certificada, capacitada y equipada por el Gobierno de la República, así como el arranque del Instituto Estatal para la Formación de Policías e Investigadores y la instauración de la maestría para la formación de ministerios públicos.

Además, dio a conocer que el Gobierno de la República destinará solo para la región de Tierra Caliente un presupuesto de 250 millones de pesos para reforzar el Programa de Prevención del Delito, porque, comentó, el trabajo de reconstrucción del tejido social constituye la mejor inversión que se puede hacer en materia de seguridad. Subrayó que los gobiernos de la República y el de Michoacán continúan trabajando sobre el Plan Integral de Cooperación para mejorar sustancialmente las condiciones de vida y el desarrollo de los habitantes de Michoacán. En este sentido, agregó, que se cuidará escrupulosamente la orientación y la estricta aplicación de los recursos federales para verificar que efectivamente se destinen en beneficio de los michoacanos. Dio a conocer que se vigilarán las tareas municipio por municipio y comunidad por comunidad para el restablecimiento de la paz y la tranquilidad.

Por su parte, el Gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo Figueroa, informó que despachará de manera recurrente en Apatzingán y en toda la región de Tierra Caliente, para mantenerse cerca de la gente. Afirmó que “en el Gobierno vamos a ejercer con mano firme todos los recursos disponibles en contra de la delincuencia, garantizando así el imperio de la ley y el Estado de Derecho en todo el territorio michoacano”.

Mientras tanto, grupos civiles de autodefensa fuertemente armados que están enfrentados con un violento cártel de narcotráfico en el occidental estado mexicano de Michoacán rechazaron el martes desarmarse, tal como está exigiéndoles el Gobierno, hasta que éste garantice la seguridad en la región. Tras días de enfrentamientos en los que pobladores que supuestamente responden al cártel de los Caballeros Templarios quemaron camiones y hasta parte de una alcaldía en distintos pueblos, el Gobierno federal intervino el lunes con militares en la región de Tierra Caliente del estado, productora de marihuana, amapola y donde se fabrican drogas sintéticas.

Esta región es centro de operaciones de los Caballeros Templarios, un cártel con tintes de secta religiosa acusado de todo tipo de delitos como secuestros, extorsiones y violaciones, además de narcotráfico y contrabando de hierro a China.

Fuente: Agencias y Gobierno de México