En su último número, la influyente revista “Veja” calificó las protestas de la última semana en Brasil como la “mayor manifestación popular” desde la campaña de las “Diretas Já” que llevó al retorno de la democracia en 1985.

“La presidenta arrinconada, las instituciones en estado de estupor, los políticos desaparecidos y una turba subiendo la frágil pasarela del Palacio de Itamaraty crearon otro sentimiento estremecedor: es muy fácil romper el vidrio que separa el orden del caos”. Así describió “Veja” la situación del país en su último editorial. “El PT creyó que la pasión de los brasileños por el fútbol se vería exacerbada por las Copas y que ya nadie notaría la corrupción y la ineficiencia del gobierno. Erró feo. Los carteles en las calles convirtieron a las Copas en símbolos odiados del gasto público de pésima calidad, del desvío de dinero y del abuso de poder”.

En su nota central, titulada “El poder arrinconado”, la revista señala: “El PT asistió, asombrado e impotente, a un territorio que antes les pertenecía: el surgimiento de una multitud que no solo escapaba a su control, sino que también le hacía frente”. Veja comparó esta situación con la vivida por el destituido Fernando Collor de Melo en 1992 y aseguró que “el PT perdió las calles”. “Las grandes ciudades brasileñas parecen ahora vacunadas contra el proselitismo, las viejas ideologías y el populismo. Esa es la verdadera revolución”, concluyó.