El CEO del Paramount Group, John Craig, reflexionó junto a DEF sobre las posibilidades comerciales entre su país y la Argentina, y resaltó el importante rol que puede tener el sector privado en relación a la seguridad interior.

Durante la presentación usted dijo que fue un día histórico para el Paramount Group. ¿Por qué fue tan importante?

-Creo que hay una conexión emocional con Argentina. Es más que un nuevo mercado para nosotros. Tal vez tenga algo que ver con el rugby, o con el vino, pero es un lugar que siempre sentimos como nuestra casa y con el que sentimos una relación en extremo cálida, que realmente queremos cimentar.

-Este acuerdo está enmarcado en un acercamiento entre Argentina y Sudáfrica. ¿Qué posibilidades encierra esa relación?

-El diálogo entre gobiernos ya existía. Como se imaginarán, un gobierno puede expresar un mundo político, pero creo que se requiere algo más que eso para crear proyectos y colaboración reales. Lo que tenemos va a caballo de las relaciones entre gobiernos ya establecidas. Este acuerdo involucra industrias de ambos países buscándose, encontrando una articulación muy estratégica para sus intereses comerciales y también para los intereses políticos de ambos países.

-¿Son las economías de Sudáfrica y Argentina complementarias?

-Pienso que tienen economías paralelas. Lo que nos interesa a nosotros es forjar la colaboración en defensa y seguridad interior. Esta es un área en la que, por razones históricas, Sudáfrica desarrolló su capacidad tecnológica hasta un nivel que tal vez no se corresponda con el tamaño del país. Pero por esas razones históricas alcanzamos estas capacidades. Creemos que al compartir las tecnologías y habilidades podemos, junto a Codesur, no solo hacer crecer el negocio en Argentina, sino también en la región.

Sector privado y seguridad interior

-¿Observa patrones comunes en los problemas de seguridad de ambas regiones?

-Sí, así lo creo. Tanto Latinoamérica como África en décadas pasadas tuvieron una historia de intervenciones militares en asuntos públicos: golpes y períodos de inestabilidad y desinversión. Por suerte, eso parece haber quedado atrás. El desafío ahora es socioeconómico. La población está creciendo, la gente quiere un mejor estándar de vida, pero hay disparidades en riqueza, ingresos y empleo. Esto lleva a una situación de seguridad interior. Hay que tratar de estabilizarla. Es un trabajo de la policía o la gendarmería, no de la las fuerzas armadas, que no están entrenadas ni equipadas para hacerlo. Tampoco tienen el marco constitucional que les permita intervenir en problemas de seguridad interior. Creo que se puede encontrar este paralelismo en muchísimos estados de África y esa es la prioridad de los gobiernos: cuidar la seguridad interna y la estabilidad, porque solo es posible la inversión extranjera si los inversores ven que su actividad no va a ser dañada. Posiblemente algunas de las soluciones que tenemos y que funcionan en África, pueden tener una buena aplicación aquí.

-¿Cómo puede colaborar el sector privado en la seguridad privada?

-En Sudáfrica siempre hubo una industria privada de la defensa y, por otro lado, una del Estado, la cual es de carácter estratégico, por ejemplo, sistemas de armas y misiles. Ese tipo de cosas, por la falta de recursos económicos para emprendedores privados y por su aspecto estratégico, siempre ha sido un área de inversión del Estado. Creo que hay lugar para una mezcla en la industria de defensa de un país, para ambos tipos de estructura de propiedad.

-¿Es importante que el sector privado esté involucrado en este tipo de desarrollos?

-Así lo creo. Todas las soluciones que ofrece Paramount fueron financiadas de manera privada. Eso da la posibilidad de no tener que esperar una exigencia de todo el mercado o financiamiento del Estado para impulsar la innovación. Nosotros estamos forzados a hacerlo, porque nuestro modelo de negocio lee las necesidades internacionales y si pensamos que hay un espacio en el mercado o una oportunidad, somos nosotros los que invertimos en esa tecnología o solución. Después nuestros socios comercializarán el producto. Eso nos permite mantenernos actualizados en la tecnología, tomar prestado lo que está disponible en cuanto a las tecnologías comerciales que puedan tener aplicaciones en defensa y seguridad, y también tener una rápida respuesta. Supongo que la mayoría de los países o compañías no pueden hacer grandes decisiones de inversión. Esta es la ventaja de tener industrias privadas de defensa y seguridad.

-¿Se puede decir que la industria de la defensa fue uno de los pilares del desarrollo sudafricano en los últimos años?

-Sí. Obviamente en los tiempos oscuros del apartheid y aislamiento, la industria de la defensa fue impulsada por inversiones del Estado y creció de manera desproporcionada. A partir de 1994, con un nuevo gobierno democrático, tuvimos la habilidad de tomar esta tecnología y aplicarla con gobiernos amistosos. Sudáfrica tiene algunas tecnologías fantásticas para salvar vidas, por ejemplo, en protección contra minas. Todas las fuerzas aliadas usan este tipo de tecnologías.