Con la reelección del presidente Giorgio Napolitano, de 87 años, y con la formación de un gobierno de coalición entre las dos principales fuerzas políticas, liderado por Enrico Letta, Italia intenta superar la parálisis política de los últimos tres meses.

Italia vive horas decisivas, en vistas a la superación del impasse que vive el país desde las elecciones de febrero, que obligaron a una difícil convivencia entre las tres principales fuerzas políticas, el Partido Democrático (PD), el Pueblo de las Libertades (PDL) de Silvio Berlusconi y el ascendente Movimiento 5 Estrellas, liderado por el actor cómico Beppe Grillo. Las divisiones dentro del PD forzaron la renuncia de su secretario Pier Luigi Bersani y sumieron al partido en una grave crisis interna. El acuerdo in extremis entre el PD  y el PDL posibilitó la histórica reelección del jefe de Estado, el presidente Giorgio Napolitano, luego de cuatro votaciones fallidas.

Al reasumir el cargo, el lunes 22 de abril, Giorgio Napolitano dejó en evidencia la “irresponsabilidad” de las principales furezas políticas peninsulares y las instó a dejar de lado el clima de hostilidad reinante y sentar las bases para una amplia coalición que permita al país realizar las demoradas reformas económicas y la urgente modificación de la ley electoral, reclamo que ya había formulado en su momento la propia Corte Constitucional italiana. La difícil misión de formar gobierno quedó en manos de Enrico Letta, de 46 años, hasta hace pocos días vicesecretario del PD, quien también puso su cargo a disposición de la asamblea del partido, acompañando la decisión de su entonces líder Pier Luigi Bersani.

Con el apoyo del PD, del PDL y de Scelta Civica (Opción Cívica), liderada por el actual primer ministro en funciones Mario Monti, el nuevo premier Enrico Letta se asegura una sólida mayoría parlamentaria en ambas Cámaras del Parlamento. Quedarán en la oposición el Movimiento 5 Estrellas -que tampoco apoyó la reelección de Giorgio Napolitano-, la Liga del Norte -que gobierna las regiones septentrionales de Piamonte, Lombardía y Véneto- e Izquierda, Ecología y Libertad (SEL) -conducida por el gobernador de la Puglia, Nichi Vendola-, que acaba de romper su acuerdo electoral con el PD.