La cifra oficial de muertos ya llega a 232. Se trata de inmnigrantes eritreos y somalíes que intentaban ingresar al país en forma clandestina. Su embarcación se incendió y naufragó.

Fue uno de los accidentes más letales en tiempos recientes durante el peligroso cruce del Mediterráneo desde África para los inmigrantes que buscan una nueva vida en la Unión Europea.

“Es un horror. No dejan de llegar barcos y descargar muertos. Los medios de comunicación tienen que venir a ver esto. Es impresionante”, dijo a la televisión italiana Giusi Nicolini, alcaldesa de la isla de Lampedusa. “Sólo necesitamos féretros; ciertamente ambulancias no”, declaró Pietro Bartolo, jefe de servicios de salud de la isla, a Radio 24. Bartolo prevé su aumento a medida que avanzan las operaciones de búsqueda.

Buques de la Guardia Costera, botes de pesca locales y helicópteros de toda la región recorrían las aguas en un intento por hallar sobrevivientes, dijo Marco Di Milla, portavoz del guardacostas. El buque partió desde Trípoli con inmigrantes de Eritrea, Ghana y Somalia, agregó.

Simona Moscarelli, experta legal de la Organización Internacional para la Migración en Roma, declaró que sólo tres de unas 100 mujeres en el barco han sido rescatadas, y ningún niño. “Sólo sobrevivieron los más fuertes”, declaró. La mayoría de los inmigrantes no sabían nadar.

El navío se incendió después de que algunas personas a bordo lanzaron bengalas con el fin de que los vieran barcos que pasaran, dijo Nicolini. Luego aparentemente zozobró cerca de la isla de Conigli. Lampedusa está más cerca de África que del territorio continental italiano, a sólo 113 kilómetros de las costas de Túnez, y es un destino frecuente de los botes de contrabandistas.

Fuente: Agencias